Visitar Litang, una ciudad muy especial para los tibetanos


Hemos pasado 10 días sin internet. El gobierno ha cortado internet en toda esta zona y no había forma de comunicarse. Aquí, como en todo el Tibet, todos adoran al Dalai Lama. Pero como el Dalai no reconoce que el Tibet pertenezca a China y está en el exilio, el gobierno ha prohibido adorarle ni que haya ninguna foto suya en ningún templo. Pero todos los templos aquí están llenos de fotos suyas. Se acerca un aniversario importante, no se si el cumpleaños del Dalai, y el gobierno ha cortado internet para que la gente no pueda convocar nada ni celebrarlo. Así que desconectados hemos estado. Aún así yo he seguido escribiendo, así que estos días publicaré los post de los últimos 10 días.

Ise de Shangri-La y adentrarse en territorio tibetano es un verdadero infierno. Nuestra siguiente parada, Xiangcheng, se encontraba sólo a 240 Km, pero cuando compramos los tickets el día anterior (aquí siempre tienes que comprar el ticket el día anterior porque suele haber sólo un bus por día) nos dijeron que se tardaban 8 horas. Si divides 240 km entre 8 horas sale a 30 km por hora. Imposible, pensamos. Seguramente serán menos y ellos se ponen en lo peor para que no te quejes. Imposible? Las 8 horas se convirtieron en 13,5 horas, increíble pero cierto. Cuando llegamos a la estación a las 8 de la mañana vimos en el andén 3 tipos de autobuses: unos grandes y geniales, otros normalitos de los que puedes encontrar en cualquier parte, y una ruina de autobús que se caía a cachos. Como todos sabréis ya, Pablo tiene una gran flor en el culo, así que cuando preguntamos cuál era nuestro autobús nos dijeron que el cajón de lata, sin amortiguadores, con los asientos sin acolchar y con más mierda que once jamones (dónde has dejado la flor, Pablito??). Y allí que nos metimos con unos 15 chinos y 4 chinas más. El viaje fue una gloria, todo por carreteras de montaña sin asfaltar, en su mayoría de un sólo carril, por lo que el autobús debía ir pitando todo el rato para que lo oyeran si venía alguien en contra. Eso sumado al ruido que emitía el autobús en sí mismo al ir botando por la carretera provocaba un sonido tan ensordecedor que no nos oíamos el uno al otro si nos hablábamos. Incluso no conseguíamos oír el mp3 en el que tenemos cargados varios programas de radio. Una locura. Para colmo iban fumando todo el rato y comiendo todo tipo de cosas cuyos envases y botellas tiraban directamente por la ventana. Nosotros no podíamos abrir la nuestra, porque todo lo que escupía y tiraba el de delante nos entraba directamente. Paramos en varias ocasiones. Una porque algo se rompió en el bus y empezó a salir agua a chorros por debajo. El conductor consiguió arreglarlo tocando unos tubitos que asomaban. Otra vez encontramos una excavadora (esa carretera está en obra en algunos tramos con la intención de asfaltarla, lo que la hace aún peor) que estaba sacando tierra de la montaña y tirándola en medio de la carretera. El tipo dijo que hasta que no acabara su turno dos horas más tarde no podríamos pasar, así que allí estuvimos dos horitas en medio de la nada esperando a que el tipo terminara y limpiara el camino. Otra vez se escuchó un ruido muy fuerte metálico que resultó ser el radiador (creo) que se había caído. De nuevo nuestro Mcgiver lo arregló sujetándolo al autobús con dos alambritos. También paramos en un taller en un pueblo para arreglar alguna otra cosa que se hubiera roto. Y luego vinieron las paradas por necesidad fisiológica, es decir, el que se estuviera meando le decía al chófer que parara y éste se echaba a un lado cuando la carretera lo permitía. Y si señores, allí te pegabas al autobús o a donde pudieras y a mear, con todo el mundo mirándote el culo, no quedaba otra. Como la carretera no estaba asfaltada entraba muchísimo polvo por todas partes, así que cuando llegamos yo parecía que venía de un una semana de feria, los pelos como un estropajo y un peinado tipo Doc de “regreso al futuro”, la nariz llena de mocos negros, ronca y con arena hasta en los dientes. Doliéndonos hasta el último pelo y maldiciendo nuestra suerte estábamos cuando pasadas unas 12 horas el autobús paró en la puerta de una mina y se bajaron 11 hombres con sus macutos. Iban a trabajar en la mina. Entonces comprendimos la suerte infinita que tenemos, lo súper afortunados que somos. Y es que esa flor en el culo sigue ahí. Nosotros podíamos llegar al destino, buscar un hotel, dormir 12 horas seguidas y perrear en la cama todo el día siguiente. Pero esos hombres, al cabo de un rato, se meterían en una mina, lejos de sus familias y, probablemente para ganar una miseria. Así que, aunque parezca mentira, llegamos a Xiangcheng animados y sintiéndonos muy afortunados aunque doloridos y cansados. Nos metimos en la cama y a soñar con los angelitos.


UNA DE LAS PARADAS EN EL CAMINO

EL PAISAJE ES UNA MARAVILLA





Xiangsheng no tiene nada de especial en sí misma, es sólo una ciudad de paso para los turistas que vienen a adentrarse en este territorio. Y no son muchos, hasta ahora no hemos visto a ni un sólo occidental. Eso sí, turistas chinos muchos. Una visita interesante tiene el Monasterio de la ciudad. Con la revolución cultural de Mao fue destruido, y desde el 2002 lo están reconstruyendo entre los vecinos de toda la zona. Aportan dinero o trabajo físico, van por unos días y construyen, o pintan, o limpian, y al cabo de unos días son sustituidos por otros. Así que se encuentra en renovación en este momento pero, aún así, es espectacular.

ASÍ SON LAS CASAS TÍPICAS DE ESTA ZONA. SON MUY GRANDES Y EN UNA DE ELLAS VIVEN VARIAS FAMILIAS JUNTAS


EL TEMPLO PRINCIPAL DEL CONJUNTO, UN EDIFICIO ESPECTACULAR





LAS CASAS DE LOS MONJES, DENTRO DE LAS MURALLAS DEL MONASTERIO


EL INTERIOR DE LOS TEMPLOS ESTÁN PINTADOS HASTA EL ÚLTIMO CENTÍMETRO CUADRADO CON ESTOS BELLÍSIMOS FRESCOS
 AQUÍ PUDIMOS VER CÓMO LOS EMPIEZAN A PINTAR, LOS DIBUJAN A LÁPIZ Y A COLOREAR! IMPRESIONANTE

 Y TAMBIÉN PUDIMOS VER TALLAR LA DECORACIÓN EN MADERA DEL TEMPLO

El Tibet es un territorio delimitado, una provincia con unas características muy especiales dentro de China. Otra cosa es el territorio cultural tibetano, que no se corresponde con la provincia del Tibet, sino que abarca un territorio mucho más amplio. Estamos dentro de ese territorio y se respira cultura tibetana por todas partes: la arquitectura, la cara de la gente y sus ropas, la escritura tibetana, la comida, la religión, la forma de vida, los yaks... La siguiente parada era Litang, un sitio bastante especial para los tibetanos. Aquí nacieron dos Dalai Lamas y aquí se celebra cada primera semana de agosto uno de los más importantes festivales tibetanos. Cogimos el autobús en Xiangsheng por 10 euros a las 6 de la mañana (vaya horita más mala, pero sólo hay uno al día), y en 5 horas nos plantamos en Litang. El camino fue más corto y ameno, el paisaje era maravilloso, el altiplano con numerosos ríos, templos, mantras escritos en tibetano en piedras gigantes y tibetanos nómadas viviendo en grandes tiendas rodeadas de sus rebaños de yaks. Una maravilla acompañada por una niebla y un frío que nos recordaba que estábamos a más de 4000 metros de altitud. De hecho por el camino se sube a más de 4500. 

 
EL PAISAJE ES REALMENTE PRECIOSO

LOS NÓMADAS CON SUS TIENDAS ACAMPADOS EN EL ALTIPLANO. QUE GENTE MÁS FUERTE PORQUE LAS CONDICIONES SON DURÍSIMAS

UNA PIEDRA EN UN RÍO CON UN MANTRA TIBETANO

Litang está a 4040 m. y cuando llegamos estaba lloviendo y hacía un frío tan grande que nos moqueaba la nariz. Es una ciudad pequeñita, unas 4 calles que recorres en una hora sin problema. Pero está en obras y se les ha ocurrido levantar todo el pavimento de la ciudad de una vez, así que todo es un barrizal lleno de montones de escombros que tienes que ir escalando. A los 4040 le sumas 100 metros más de escombros y yo me sentía como el primer curso de Everest. Que digo yo que esta experiencia contará en algo no? Encontramos un hotel bastante cutre, en ninguno nos aceptaban porque no tienen permitido aceptar turistas, así que no nos quedó mucha elección. Soltamos las cosas y nos fuimos a pasear agradablemente bajo la lluvia y sobre el barro y a buscar un sitio donde comer. Por suerte, un policía que hablaba inglés (aquí absolutamente nadie habla inglés) nos dijo hello y nos lanzamos a su cuello: hablas inglés? Y como dijo que si, se vino a comer con nosotros y durante más de un par de horas nos estuvo contestando a todas las preguntas que se nos vinieron a la cabeza. Fue interesante porque se ve que no tienen en mucha estima a los chinos. Se sienten tibetanos, de hecho nos dijo que no entráramos en Tibet, que vale muy caro y lo único especial es el palacio de Potala, pero que aquí veríamos lo mismo que dentro de la provincia, “We are real Tibet” dijo. Y nos habló de sus costumbres, del budismo tibetano, del gobierno y el Dalai Lama en el exilio, de su forma de vida. Y, por supuesto, nos habló de sus extraños rituales funerarios, lo más extraño, diferente, fuerte y surrealista que hayamos visto nunca. Y mira que habíamos estado en los funerales Toraja de Sulawesi, Indonesia. Pero de eso os hablaré más tarde. El policía nos brindó una oportunidad fantástica para aprender sobre ellos, cosa complicada por la habitual barrera del idioma. En esta ciudad hemos probado la comida tibetana que está deliciosa, la carne de yak que es bastante fuerte, y su leche que también lo es.

NUESTRO PRIMER ALMUERZO TIBETANO

Aquí no puedes dejar de mirar a todo el mundo por la calle. Todo en ellos es especial para nosotros: van rezando todo el rato con sus rosarios y ruedas de oración, sus caras redondas con los cachetes colorados, sus ropas extrañas y su extrema amabilidad y su permanente sonrisa. Aquí os dejo algunos ejemplos de distintas formas de vestir en mujeres de diferentes etnias:

ESTA OS LA HE PUESTO POR DETRÁS PARA QUE VEÁIS LO ALUCINANTE QUE LLEVAN EL PELO. LO TRENZAN HASTA LA CINTURA Y LO UNEN A CUERDAS AZULES QUE AL FINAL LLEVAN UN TOCADO ALUCINANTE

ESTA SEÑORA VA, COMO LA MAYORÍA, CON SU RUEDA DE ORACIÓN GIRANDO EN LA MANO. POR CIERTO QUE ME DEJÓ COGERLA Y PESABA Y NO ERA FÁCIL DE GIRAR



En Litang hay varios templos muy bonitos merecedores de una visita. En uno de ellos pudimos dar vueltas a las ruedas de oración hasta que nos dolían los brazos. Madre mía, parecía un “all you can pray” con sus cientos de ruedas de oración. En otro pudimos ver a todos los monjes rezando en el interior del templo. Nos sentamos en una esquina y pudimos observarlos. Un monje pasaba repartiendo el salario uno a uno mientras rezaban. Les daba 100 euros al cambio, un par de zapatos y a cambio los monjes mojaban el dedo en tinta y ponían su huella en un papel: recibido. Aquí la mayoría de la gente no sabe leer ni escribir. Lástima que no dejen hacer fotos dentro de los templos porque fue realmente bonito verlos a todos con sus túnicas rojas rezando en voz alta.

ESTE ES EL TEMPLO PRINCIPAL DE LITANG. TAMBIÉN ESTÁ EN OBRAS, SE VE QUE NO TIENEN PROBLEMAS ECONÓMICOS EN ESTA REGIÓN.

HICE UNA FOTO AL INTERIOR, YA SE QUE ESTÁ PROHIBIDO PERO ES QUE SON MUY IMPRESIONANTES CON SUS BUDAS DE MÁS DE 10 METROS DE ALTO. A QUE NO LO PARECE?

ESTE TEMPLO ESTÁ FUERA DEL TEMPLO PRINCIPAL Y, SEGÚN NUESTRA OPINIÓN, ES BASTANTE MÁS BONITO QUE EL OTRO

LAS PAREDES DEL TEMPLO ESTÁN LLENAS DE MANTRAS

EL INTERIOR, NO SE APRECIA LO BONITO QUE ES, MUY OSCURO, EL SONIDO DE LAS RUEDAS DE ORACIÓN GIRANDO, LA GENTE REZANDO, LAS CAMPANITAS SONANDO... UN AMBIENTE MÁGICO

ESTA ES LA CASA EN LA QUE NACIÓ EL SEPTIMO DALAI LAMA

ESTE ES EL TEMPLO “ALL YOU CAN PRAY”, A MI ME DOLÍA HASTA EL BRAZO CUANDO SALÍ

Madre mía que post más largo!! no tengo tiempo de contaros el funeral al que asistimos en Litang. De verdad os digo que no creo que nunca en mi vida vea algo tan fuerte como lo que vimos allí. Nunca podré olvidar las imágenes que vimos a las 8 de la mañana en la montaña, eso se ha quedado grabado para siempre en mi retina. Como da para una explicación muy larga y tengo algunas fotos, prometo que mañana mismo subo un post y os lo cuento. Estoy segura de que vais a alucinar tanto como yo. Por cierto, que a más de 4000 metros de altura hemos pasado un frío de la muerte, pero por suerte no nos ha dado el mal de altura como nos dio en Bolivia. Hasta mañana!
Pablo Troncoso Web Developer

3 comentarios:

  1. Las carreteras tienen muy mala pinta.
    No me extraña tanto tiempo de un sitio a otro, eso es ir por caminos de tierra.
    la verdad es que todo es tan diferente!!
    muy bonito besitos

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  2. Ayer os puse un comentario, pero no hubo manera de publicarlo.

    Bueno pues os decia que me parece muy bien que despues de esa pesadilla de viaje en Bus, veais el lado bueno de las cosas, pos hay que ser positivo, los que ivan a trabajar lo tenian peor que vosotros.
    Un abrazo.

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  3. Si necesitas ir después de Shangri-la para Litang en Tíbet, este artículo lo explica todo em Portugues: http://foradazonadeconforto.com/como-ir-de-shangri-la-para-litang-em-apenas-1-dia/

    o Ingles: http://outofyourcomfortzone.net/how-to-get-from-shangri-la-to-litang-in-1-day/

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