de Bariloche a Villa la Angostura y pa Chile otra vez

Aquí estamos otra vez, que no me acuerdo ya ni cuando colgamos el último post (eso es estar de vacaciones!, jjeejje).
Pues bien, después de dejar el Bolsón pusimos rumbo a Bariloche en un bus a media mañana, que nos costó 23 pesos (unos 4 euros y medio) y que nos dejó en la terminal de buses a eso de las 5 o las 6 de la tarde, desde donde nos fuimos para el centro en busca de alojamiento. Cual no sería nuestra sorpresa que antes incluso de entrar en la oficina de turismo para pedir información, nos asaltó una pareja de argentinos que nos ofrecía un apartamento mini para 4 personas, pero en pleno centro, con unas buenas vistas de la plaza central y a buen precio para lo que estábamos pagando (200 pesos, unos 40€ por el apartamento).
LAS VISTAS DESDE EL APARTAMENTO
LA MINI-HABITACIÓN PA LOS CUATRO

De Coyahique, Chile, a el Bolsón, Argentina, pasando por Puyuapi y Futaleufú

Hola de nuevo! Aquí seguimos, chupando kilómetros y tragando tierra. Os dejamos en Coyhaique, en Chile.
LA HABITACIÓN DEL HOTEL EN COYHAIQUE, HOSPEDAJE AIRE PATAGÓNICO

Visitar los glaciares: El Calafate, el glaciar Perito Moreno, El Chaltén y el glaciar Viedma



Dios mio de mi vida! No tengo palabras para describirlo. Es una de las cosas más bonitas y espectaculares que hemos visto nunca en materia de maravilla natural. Pero bueno, empecemos donde lo dejamos...
Hola, soy Pablo, el otro componente de la pareja, jeje.
Salimos de Ushuaia rumbo a El Calafate, pero como ya dijo Elena, lo hicimos en 3 etapas. La primera de ellas nos llevó hasta Rio Grande. El camino hasta allí lo hicimos en bus (15€ cada uno), y al salir de Ushuaia se ven vistas bonitas de montañas nevadas, pero luego todo se convierte en puro paisaje patagónico, o sea, estepa seca como la mojama hasta donde alcanza la vista.

Tardamos unas 4 horas en llegar hasta Rio Grande, que uno por el nombre podría imaginarse la típica ciudad del Oeste Americano, con los indios y los vaqueros... Pues no. Es una satánica ciudad industrial donde se fabrican todo tipo de material electrodoméstico, y a donde los propios argentinos emigran para ahorrar dinero, porque un trabajo en una fábrica montando, que se yo, batidoras, “por lo parece” se paga mu bien (se ve que el complemento destino y frío está muy bien pagado por aquí). En Río Grande habíamos reservado una habitación en un hospedaje cerca de la estación de bus, porque al día siguiente nos íbamos temprano otra vez, así que allí llegamos a casa de una abuelita que tenía 4 ó 5 habitaciones para alquilar. La señora tenía todo mu requetelimpio, todas las sabanitas lavadas y tendidas en el tendedero, las toallitas dobladas encima de la cama... La verdad, nos sorprendió, porque por fuera el hostal era un poco satánico. Pero la habitación estaba forrada de duelas de madera y era acogedoras (Hospedaje Noal, 28€ doble con baño sin desayuno). El pueblo no tenía nada de nada, y eso que recorrimos “la calle” del centro entera. Preguntamos dónde está el centro? Y nos dijeron: esta calle es el centro. Pero eran unas avenidas muy anchas, llenas como de locales cerrados, parecía un polígono industrial desierto más que el centro de una ciudad. Ese día nos dedicamos a comprar el avituallamiento para las 12 horas del bus del día siguiente y nos buscamos una cafetería muy moderna con WIFI para perrear con internet. Y por cierto, que nos cenamos una pizza gigante a 10 € mas bebidas, con más queso que masa, en Don Peppone.
 
LA FURGONA QUE NOS LLEVÓ... SI ESTA ES LA “LIDER”, COMO NO SERÁN LAS OTRAS, DIÓ!!

Qué ver en Ushuaia y el Parque Nacional Tierra de Fuego


Al fin, y después de una espera que se ha hecho muyyyyy larga, llegó el momento de volver a hacer la maleta. Los últimos días fueron un poco locos, sobre todo por preparar la casa, limpiarla a fondo y dejar cajones vacíos y hueco en el armario para los intercambios de casa, preparar la maleta, despedirte de la gente... pero llegó el día 18 y todo fue sobre ruedas.
Después de que mi madre nos cebara con garbanzos, pisto, guisantes y caprichitos varios, si, lo admito, algún que otro ferrero rocher para el michelín, durante los últimos días, a las 3 de la tarde del día 18 nos fuimos para el ave para comenzar un viaje de 27 horas.

En el ave fuimos divinamente, codeandonos con la jet set, que es a lo que nosotros estamos acostumbrados: El loco de la Colina, Francisco Rivera, M José Santiago... llega a venir el Golosina y ya soy feliz para el resto de mi vida. Y en ese ambiente de lujo y poderío llegamos a la capital. Claro que alguien de mi nivel debería hacer ido hasta el aeropuerto en taxi pero claro, el presupuesto daba para metro, que no es que yo no tenga para taxi, sino que como el viaje es en plan mochilero pues tenemos que meternos en el papel desde el principio, jeje.
El siguiente triunfo fue que al embarcar las maletas nos dicen que el vuelo de Madrid a Buenos Aires, de 12 horas y media, va casi vacío. Poseídos por un espíritu estratega y de supervivencia, pedimos dos asientos del final del avión, en una fila de 4 que nos aseguran que es para nosotros solos porque están repartiendo a la gente. Y entonces comenzamos a maquinar: entramos los últimos, cuando ya cada uno esté en su sitio y veamos lo que hay libre, nos sentamos cada uno en una fila, plantamos los abrigos, mochilas, libros... por todos los asientos y nos garantizamos una fila de 4 para cada uno. Al final la estrategia dio resultado: dormidina al canto y 10 horas durmiendo como una bendita tumbada a todo lo largo.
 
DURMIENDO EN EL AVION

Comienza la Aventura

Por fin estamos en Ushuaia, pero llegar hasta aquí no ha sido fácil. No sólo por el eterno viaje, que ya os contaremos, sino por los preparativos que  conlleva. Aquí os dejamos un video para que os hagais una idea. Un beso a todos!

Feliz Navidad 2010-2011 con fotitos del orfanato de Camboya


Hoy queda un mes justo para que nos vayamos. Un mes! Casi ni podemos creerlo. Y aunque nos parece mucho sabemos que es poco y que en realidad, pasa rápido. Sobre todo porque tenemos por delante la Navidad, con todas las reuniones familiares que eso conlleva. Y a nosotros las reuniones familiares nos flipan, nos encantan. Y aunque este año falta mi abuela por primera vez, y ella era muy importante para mi y el alma de todas las reuniones, intentaré sentirme afortunada por todo lo que me rodea, que no es poco.

Viaje por América 2011: Nos vamosssssss!!!!!!

Uf!!!! Por fin volvemos a tener billetes para marcharnos! No podemos creerlo aún, estamos tan tan felices que estamos histéricos. Sobre todo yo, la verdad, que ando de los nervios y estoy más irritable. Menos mal que Pablo sigue siendo paciente y me soporta en estos días con el alivio de pensar que, en cuanto nos marchemos, el relax vuelve a invadir nuestros cuerpos. La verdad es que todo me parece más fácil que la primera vez, no creo que haya que preparar tantas cosas ni nada de eso y veo que al final el tiempo pasa volando y no es para tanto. Pero ya he aprendido que cualquier imprevisto puede cambiar todos tus planes de un minuto para otro y eso si que me da miedo. Pero bueno, confiamos en que todo saldrá bien y que podremos concluir nuestro viaje con total normalidad.

Y a dónde hemos decidido irnos en esta ocasión? Pues a Sudamérica. Sólo conocemos Ecuador en esa zona así que la teníamos pendiente y estábamos deseando ir. Tampoco queremos ver muchas cosas, no nos importa ver menos pero queremos ir tranquilos, muyyy relajados. Que si llegamos a un sitio y nos gusta podamos quedarnos sin prisas, hasta que el cuerpo nos pida seguir adelante. Ese es el plan, que no hay plan, y eso es lo que mas me gusta!!!! Definitivamente salimos el día 18 de enero y nuestro primer destino es Ushuaia, la ciudad más al sur de la tierra, en Argentina. Poco a poco iremos subiendo por Argentina, Chile, Bolivia, Perú… lo que vaya surgiendo. 

Respecto al dinero pues bueno, como nos matan las ganas de irnos pues tampoco hemos esperado a ahorrar demasiado, así que vamos con el presupuesto muy justito. En principio volveremos a finales de septiembre o  principios de octubre, pero si el dinero se nos acaba antes, pues volveremos antes. Así que esta vez me veo yendo mucho más cutre, que Argentina es caro y como nos dejemos ir me veo tipo Pekin Express, pidiendo alojamiento y comida. Menos mal que siempre se dice que los argentinos son muy hospitalarios. Aprovechamos desde aquí para pedirle a nuestros lectores de Sudamérica (sabemos que hay muchos, sobre todo de Argentina), que si alguien tiene sitio en su casa y quiere acogernos alguna noche pues que estaremos encantados y agradecidos, y prometemos cocinarle algún plato típico español!!! Jeje. De momento tenemos a nuestro boludito favorito y a nuestra amiga Eugenia a los que visitar. Y además coincidiremos en ruta con otra pareja que comienza su vuelta al mundo por el mismo sitio que nosotros y en la misma fecha, así que podremos disfrutar juntos algún día seguro, o al menos eso esperamos.

ASÍ NOS HEMOS QUEDADO DESPUES DE COMPRAR LOS BILLETES

De frikis y otras cuestiones...


Cada mañana me despierto antes de que se haga de día. Por un segundo dudo de quién soy: soy hija de la Baronesa Thyssen? De la Presley? O soy la hermana de Paris Hilton? No, creo que soy Elena Toscano. Miro a mi alrededor, veo mi cuarto, mis fotos, el armario, mis libros… cada vez estoy más segura de que soy Elena Toscano. Entonces miro a mi lado y veo a Pablo, con la boca abierta y roncando: definitivamente soy Elena Toscano, ya no me cabe ninguna duda, y en breve va a sonar el despertador y voy a tenerme que ir a trabajar. Ha sido sólo un sueño, no soy rica!!!! Aunque cada noche me esfuerce en soñar que soy rica y no tengo que trabajar y me puedo dedicar a viajar por el mundo no es más que un sueño, toca trabajar para ahorrar, y así poder volver a irnos de viaje. Ay que pena… y entonces empiezo a teorizar sobre la vida y a intentar arreglar el mundo: que mal nos lo hemos montado los pobres mortales, de 7 días de la semana trabajamos 5 y sólo descansamos 2.

Cuando fuimos a Ecuador en el año 99 a trabajar para una ONG


Como pasa el tiempo... Hace solo unos 3 meses que volvimos, y os juro que parece que hace tres décadas! Por aquí todo empieza a parecerse cada vez más a la realidad, cosa que no me mola nada de nada. Elena en su currelo. Yo, como dice un compañero mío, "salvando vidas", jejeje. Y los dos nos sorprendemos muchísimas veces pensando en cuando estuvimos aquí o allá, en tal ciudad o en tal hotel, comiendo esta o esta otra comida... Realmente es demasiado pronto para dejar de pensar en eso, creo yo.

 Y mientras devoramos recuerdos, no paramos de darle vueltas al futuro, a dónde será el próximo viaje, y sobre todo, ¿cuándo? Bueno, eso Dios dirá... pero por favor, dilo pronto!!!

Jejeje. De todas formas ya lo estamos materializando en nuestras cabezas y poco a poco le vamos dando forma, pero de eso nos ocuparemos un poquito más adelante en el tiempo.
Para amenizar la espera me dispongo a contaros una de las anécdotas más divertida, rocambolesca y única que nos ha pasado en uno de nuestros viajes. Porque muchas veces nos han pedido seguidores del blog que contemos anécdotas de otros viajes y claro, con 15 años que llevamos juntos y viajando pues nos han pasado muchísimas, y algunas de lo más increíbles. Así que con varias entregas os iremos contando algunas, así se os hacen más leves las mañanas de trabajo.

Sucedió en Ecuador en el año 1999, el primer viaje que Elena y yo hacíamos juntos al extranjero desde que empezamos a salir en el 95. Después de pasarnos todo el invierno trabajando cortando y pelando cables para la empresa del padre de Elena, y de trabajar en el telepizza porque éramos estudiantes universitarios, nos fuimos los 3 meses de verano a trabajar como voluntarios a un hogar de niños en Lago Agrio, una pequeña ciudad en el oriente del país, en la zona de la amazonia ecuatoriana.

Allí vivíamos en una misión carmelita, en una casita con 4 curas encantadores que nos hicieron la vida muy fácil y con los que nos reímos de lo lindo. Nosotros no somos creyentes, y para nada hemos sido nunca practicantes pero aquellos curas nos hicieron creer en otra iglesia, en toda esa gente que vive dedicado a los demás hasta las últimas consecuencias. Viviendo con lo mínimo, con lo puesto. Aprendimos mucho de ellos, fue una experiencia increíble. Pasábamos los días organizando el archivo de la pastoral. Los curas querían buscar la partida de nacimiento de los indígenas o inscribirlos en cualquier parte para que pasaran a "existir" en alguna parte y así legitimar su existencia y su presencia en la selva y que el estado no se las quitara. El Estado intentaba expropiar y privatizar las tierras de la Amazonía ecuatoriana en las que estas comunidades indígenas habían vivido desde siempre. Ellos intentaban que se les concediera la propiedad de las mismas en las que habían vivido desde tiempos ancestrales. Y ahí trabajábamos nosotros, pasando a ordenador nombres y nombres de personas tan extraños como "aspirina", no es broma, una chica se llamaba así. Otros muchos ratos los pasábamos en el hogar de acogida en el que vivían 15 niños esperando ser dados en adopción o reintegrados en sus familias de origen.

 AQUI ESTABAMOS EN EL ARCHIVO DE LA PASTORAL PASANDO LAS PARTIDAS DE NACIMIENTO JUNTO CON NEREA, UNA COMPAÑERA DE UNIVERSIDAD QUE VINO CON NOSOTROS

Lo que nunca se cuenta de un viaje de vuelta al mundo

Hola a todos.
Desde que volvimos de Australia no habíamos vuelto a escribir, y es que esto de la vuelta supone una desorientación vital que no os podéis ni imaginar. Llevamos aquí casi 2 meses, pero parece que llevemos años, y entre las revisiones de Elena y otros asuntos que nos han tenido liados, hasta ahora no hemos comenzado a sentir eso que todos los que dan la vuelta al mundo comentan a la vuelta: La MEGA-MAXI-HIPER-DEPRESIÓN POST MEGA-VACACIONAL. Nos sentimos extraños en nuestra propia tierra y nuestra propia casa, que por cierto, no hemos recuperado hasta hace unos días, cuando se fueron las australianas que teníamos de intercambio de casa.
Ya hemos empezado a trabajar los dos… Ayy!!! Ya no nos acordábamos de lo que era esto, despertador, calor sofocante, horario estricto…

Si es que casi casi se nos olvida que trabajamos para vivir, y no al revés. Tras este viaje está claro que hemos nacido para que nos toque la lotería y seguir viajando sin parar. Echamos de menos todo, no solo lo bueno, también lo malo, léase: 

Comer todos los días arroz y frijoles en Guatemala durante 3 meses. TODOS los días.