Y ¿Quiénes son los colochos? Pues Pablo y yo. Y es que aquí un colocho es una persona con el pelo rizado. La verdad es que el 98% de la población guatemalteca tiene el pelo negro y lacio, por lo que les llama la atención que tengamos el pelo “colocho”. Bueno esa es una de esas cosas que dicen aquí y que me hace mucha gracia. Como el que en vez de muchacha/o digan “mucháaaaaa” alargando la última a. Por ejemplo te preguntan: pero que te pasa mucháaaaa. ¿Sabéis que Guatemala es el país de Latinoamérica con mayor % de población indígena? Y se hablan 23 lenguas!! En fin, vamos con esta semana que no ha sido demasiado especial.
Entre semana rutina diaria de trabajo, talleres, programar en la oficina, trabajar con los niños… aunque no estaba muy contenta con el resultado de algunos de mis talleres y hablé con el director de casa para cambiar la forma de trabajo y parece que si puedo cambiarlo, y de aquí en adelante trabajaré con los niños por familias de hermanos más que por dormitorios así que estoy bien contenta.
Esta semana volvimos a tener cumpleaños de voluntarios, dos seguidos. Llevamos varias semanas con cumpleaños es increíble. El de Nicolás lo celebramos con muchos dulces, la ya habitual fogata y la tradicional mordida con muuuucha nata. El de Maika volvimos a hacer un fuego pero con un saco lleno de esponjitas para asarlas pinchadas en palos. Y bueno siempre está bien porque son momentos de convivencia de los voluntarios. Por cierto que Frijol, después de muchos días enfermo y varios ingresado en el hospital y alguna que otra lágrima en sus 40 grados de fiebre por querer marcharse a su casa, mañana vuelve al trabajo y a su buen humor. Nos da mucha alegría porque es el voluntario con el que más tiempo pasamos y lo hemos cuidado como si fuera un hijo jeje, es que el quiere que lo adoptemos porque quiere venir de viaje con nosotros después. Le hemos preparado tortillitas, purés de patatas, salchichitas para las cenas… y bueno por fin se puso bien.
De todas formas parece que una epidemia atacó a los voluntarios, el mal del voluntario!! Casi todos han estado enfermos con fiebre en la cama. Pablo pasó fiebre y diarreas pero por suerte sólo le duró un día y con un fortasec pudo arreglarlo sin más consecuencias que alguna almorranilla que aún no ha querido marcharse.
ESPERANDO CON LOS PASTELES PREPARADOS PARA CELEBRAR EL CUMPLE DE NICOLÁS