Noche Buena en el ashram de Amma y unos días en la playa de Varkala


Estamos a mediados de semana, aunque en estas fechas no importa tanto. La mitad de vosotros estáis de vacaciones y la otra mitad sólo ha trabajado 3 días en una semana más corta de lo normal. A nosotros nos da igual que sea lunes o viernes, es la magia de viajar, que eres libre como el viento y cada día van a pasarte mil cosas. Pero esta semana es mas corta porque se acaba el año, y a los que tenemos la suerte de seguir vivos tenemos la obligación moral de celebrarlo. El 2015 ha sido un año maravilloso para nosotros: cumplimos nuestro objetivo que nos llevó durante 2 años y 8 meses a vivir en Alemania, pudimos pasar un par de meses en casa con la familia y desde abril vivir una nueva aventura. Qué más podemos pedir? Pedir nada, ahora nos toca dar las gracias al universo por portarse tan bien con nosotros y apretar los ojos y los puños para pedir salud y otro año tan cargado de aventuras como este. A todos os deseamos un 2016 cargado de lo mejor.

Vivir una Navidad en India no es algo que pase todos los días y estamos disfrutando como niños. El estado de Kerala fue colonia de varios países europeos, así que hay tradición católica conviviendo con la hindú y la musulmana. Para mi sorpresa, hemos podido ver portales de Belén y árboles de Navidad entre mantras, saris y bikinis. El Ashram de Amma no fue una excepción. En el auditorio, junto al escenario donde Amma abraza, reza y medita, plantaron un portalito y un árbol un poco espeluchao: viva la Navidad!!! pero hemos tenido que aprender a convivir con el árbol y los rezos-cánticos hindúes que permanentemente suenan por los altovoces de todo el ashram casi 24 horas al día. Y la verdad es que suena bonito y exótico, pero cada día rezan los 1000 nombres de la madre, si si 1000, que no es una exageración por mucho que yo sea andaluza, que son mil. Y suena algo así como que el monje dijera: “madre amantisima de todos los seres vivos de la tierra” y todos respondieran “ruega por nosotros”... bueno en realidad no se lo que decían porque lo decían en hindú, pero sonaba exactamente así y lo recitaban desde el 1 al 1000 cada día, diciendo los 1000 nombres de la Madre uno por uno, sin pararse para beber ni un buchito de agua. Pero no os creáis que la cosa acaba ahí, que también era diaria la versión abreviada de los 108 nombres de la madre, los mantras y los versículos cantados del Bhagavad Gita, el texto sagrado del hinduísmo. Vamos que después de tanto rezo taladrándome el cerebro puedo hasta recitar algunos mantras de memoria. De todas formas ha habido celebración navideña. Nosotros comenzamos con un curso de meditación desde el 22 al 24 por la mañana. Era un curso intensivo de varias horas al día para aprender una técnica de meditación creada por Amma. Nos apuntamos nosotros y otras 50 o 60 personas que nos hemos pasado una cantidad considerable de horas subiendo y bajando chakras. Eso si, tantas horas en postura de loto han logrado que deje de sentir todo lo que hay en mi cuerpo de cintura para abajo. Y es que yo no sirvo para esto y tengo que reconocer que me costaba concentrarme: nosotros en postura de loto y la profesora diciendo: concéntrate en el chakra del ombligo e imagina una estrella dorada brillando en él. A mi me cuesta localizar mis chakras, así que imaginarme una estrella dorada brillando en él es tarea bastante complicada. Y luego las preguntas de la gente, que yo a veces he creído estar en una cámara oculta: la estrella tiene que ser dorada o puede ser de otro color?o Cuántas puntas tiene que tener la estrella? En fin, que para ninguno de los dos ha sido muy fructífero, pero es una opinión subjetiva, el curso estaba lleno de gente feliz que seguro que alcanzaran el nirvana siguiendo el método de meditación de Amma el resto de sus vidas.
AL ATARDECER, LA GENTE VA A MEDITAR MIENTRAS OBSERVA LA PUESTA DE SOL EN LA PLAYA DEL ASHRAM
VUELVO A PONER LAS VISTAS DESDE LA AZOTEA DEL EDIFICIO DONDE DORMIAMOS PORQUE ME PARECEN PRECIOSAS
ALGUNOS DÍAS TRAÍAN AL ASHRAM AL ELEFANTE DEL TEMPLO PARA QUE LA GENTE LE DIERA DE COMER. NO ME GUSTABA VERLO ENCADENADO PERO ERA UNA BUENA EXCUSA PARA HACER UNA FOTO DENTRO DEL ASHRAM
AQUI GRUPOS DE PERSONAS CON UN PAPA NOEL QUE BAILA VAN RECORRIENDO LAS TIENDAS Y LAS CASAS CANTANDO VILLANCICOS Y PIDIENDO DINERO

Acabamos con el curso el día de Navidad por la mañana y, tras un rato de conexión a internet para felicitar a la familia nos fuimos a comer con amigos españoles. La tarde estaba llena de eventos: Amma tenía un día lleno de abrazos porque muchísima gente había llegado ese día para recibirlo. Frente al escenario, los distintos países cantaron villancicos en todos los idiomas: portugués, ruso, alemán, francés, inglés, español, italiano... y aunque los españoles cantaron nada más que regular, hay que reconocer que fueron los que más animaron y la gente tocó las palmas y bailó al son de la Marimorena. Nosotros, desde el público, cantamos y aplaudimos a saco, haciendo patria jeje.

Cenamos todos juntos por eso de no sentirnos tan solos esa noche. Eso si, la comida como siempre, en la cantina comida de rancho. Pero felices de estar en un sitio tan especial. Después de la cena, delante del escenario y mientras que Amma seguía dando abrazos, se representó un musical sobre la vida de Jesús. Fue precioso, con música en directo, unos cantantes que cantaron de muerte y una buena interpretación. Acabó muy tarde, como a las 12. Nosotros estábamos muertos de sueño y decidimos irnos a la camita. Pero Amma dio aquella noche el discurso de Navidad, algo así como el Rey en España pero a lo Amma.

CON ALE, CAROL, MELANI Y AYESHA VIENDO LOS VILLANCICOS EN EL ASHRAM

Y el día 26 nos decidimos a abandonar el Ashram. Llegamos para un par de días y finalmente nos quedamos 12. Y tengo que reconocer que, a pesar de ser un sitio bastante raro, yo me he sentido muy feliz allí. Hemos conocido a gente estupenda, hemos vivido una experiencia única y diferente y nos ha servido para descansar: no había que buscar dónde comer o dónde dormir cada día. Así que yo estaba feliz de la vida. Pero claro, reconozco que yo soy carne de secta. Menos mal que tengo a Pablo, mi Yan, que me baja los pies al suelo y sentenció, mas que sugirió, que el día 26 nos marchábamos definitivamente.

Y no hubo muchas despedidas porque algunos españoles nos hemos venido todos a Varkala, donde estamos ahora. Menos nuestros queridos Carolina y Alex, argentina y francés, con los que hemos pasado muy buenos ratos estos días y a los que vamos a echar mucho de menos. Además Carolina nos ha echado paciencia y nos ha dado clases particulares de yoga, así que ya sabemos saludar al sol como Dios manda.

El día 26 cogimos un autobús que nos llevó a la estación y luego un tren que en menos de una hora y por 50 céntimos de euro nos trajo hasta Varkala, nuestro siguiente destino, en el que estamos ahora.

UN AUTOBÚS LOCAL DE LA INDIA
LISTOS PARA SUBIR AL TREN

Varkala es una playa muy turística llena de hoteles, restaurantes y tiendas de souvenirs. Y turistas occidentales, muchísimos turistas. Parece que toda europa se ha venido aquí a pasar el fin de año. Así que está todo lleno, llenísimo, y los precios están por las nubes. Hemos conseguido una “ganga”, entre comillas porque aun así no es barato. Estamos pagando 800 rupias (unos 11 euros) por una habitación bastante cutre, pero considerando que todo estaba lleno, que está muy bien situado y que la mayoría no bajaban de las 1000 rupias creo que el precio está bien para ser Navidad.

EL HOTEL CLIFF MANOR CON NUESTRAS COMPAÑERAS DE VIAJE ESTOS DÍAS: MELANI, RITA Y AYESHA. GENIAL COMPARTIR CON ELLAS PARTE DE LA RUTA

Y aquí hemos pasado 4 días en los que hay poco que contar. Paseos por la playa, grandes comilonas, siestas en bragas bajo el ventilador y ratos de charla. La playa de Varkala es muy bonita porque está bajo un acantilado. Los hoteles están arriba y tienes que bajar unas escaleras para llegar a la playa.





CEREMONIA DEL FUEGO EN UN TEMPLO HINDU DE VARKALA
Además hemos podido conocer a otros viajeros blogeros con los que habíamos tenido contacto por internet: Laura y Mario de “Proyectos en Ruta”, dos gaditanos con los que compartimos una cena. Escuchar hablar andaluz fue un placer, y hablar de proyectos de vida que implican cambios radicales fue estar en nuestra salsa. Ojalá hubiésemos podido compartir con ellos alguna parte del viaje porque creemos que habría sido muy divertido. Suerte chicos, nos vemos en cualquier otra parte!!
CON LAURA Y MARIO, A LA DERECHA, Y PILAR Y ELI, TIA Y SOBRINA QUE SE HAN VENIDO UN PAR DE MESES A RECORRER EL SUR DE LA INDIA

Pasaremos en Varkala la noche de fin de año, con los otros españoles. No creo que podamos tomarnos la uvas a su hora por la diferencia horaria pero las tomaremos igualmente. Y después comenzaremos a movernos de nuevo. Nuestro objetivo es la Fundación Vicente Ferrer. Siempre ha sido mi sueño trabajar con ellos. He mandado mi cv millones de veces pero nunca he sido seleccionada. Hace unos meses escribimos para preguntar si podíamos trabajar con ellos como voluntarios unos meses y nos dijeron que no necesitaban en este momento a nadie con nuestro perfil. Para nosotros fue una gran decepción, pero no dudamos de que algún día lo conseguiremos. Por el momento tendremos que conformarnos con ir a visitarlos los 4 días que te permiten permanecer en el campus. Vamos con las 3 españolas, que como es un trayecto muyyyy largo, será mucho más divertido hacerlo acompañados. Os lo cuento en el siguiente post. Feliz 2016 a todos! Que el nuevo año os traiga montones de viajes.
Elena Toscano Web Developer

El Ashram de Amma: nuestra experiencia en un ashram en la India


Esta es una de esas veces en las que me siento delante del ordenador para escribir y no se por dónde empezar. Tal y como me pasó cuando tuve que contar el ritual funerario tibetano, lo vivido ha sido tan intenso que encontrar las palabras será complicado. Y aun a riesgo de que me salga un post larguísimo voy a intentarlo, porque os aseguro que merece la pena el esfuerzo.

Voy a comenzar explicando qué es un Ashram, porque la verdad es que para un español no es muy común oír esta palabra. Es difícil de explicar, o al menos para mi que no entiendo nada de ashrams, pero se trata de algo así como un convento, un lugar cerrado y sagrado en el que viven monjes y devotos que veneran a un gurú y en el que se llevan a cabo prácticas espirituales (meditación, yoga, lecturas de textos sagrados hindúes, cursos de escritura antigua hindú, cursos y tratamientos de ayurveda, vida en comunidad...). Normalmente estos gurús están muertos, y en casi todos los casos los gurús son hombres.

Habíamos leído en la guía de viajes que había un Ashram muy famoso en Kerala que se podía visitar. La particularidad de este Ashram era que la gurú era una mujer, una de las pocas mujeres gurús de la India, y que esta mujer está viva y vive en el Ashram. Yo, que siempre había querido pasar unos días en un Ashram para ver cómo es la vida en uno de ellos, supe desde el primer momento que vendríamos a visitar el Ashram de Amma. Porque la gurú de Kerala se llama Amma, “madre”. En Alleppey cogimos un barco que iba hacia el sur y que, después de 6 horas de ruta (270 rupias- 4 euros) por un río entre palmeras y sin absolutamente nada a la vista, pararía en la puerta del Ashram para quien se quisiera bajar a compartir unos días con Amma. En el barco conocimos a dos españolas, Teresa y Marta, con las que por suerte compartimos nuestro primer día aquí. Y es que las cosas compartidas son mas leves, verdad? 

EL EMBARCADERO DE ALLEPPEY

EN EL BARCO CON MARTA Y TERESA

ESTAS SON LAS VISTAS LAS 6 HORAS DE CAMINO, MUCHAS PALMERAS, ALGÚN BARCO, ALGUNA CASA, REDES DE PESCADORES Y NADA MÁS

Tras 6 horas sin ver más que palmeras y casas sueltas, es impresionante ver a lo lejos que nos acercamos al Ashram. Y es que, lejos de lo que nos pudiéramos imaginar, el Ashram de Amma es como un pueblo, con miles de personas viviendo dentro y edificios de hasta 15 plantas.

LOS EDIFICIOS DEL ASHRAM VISTOS DESDE EL RÍO

Entré en la cabina del capitán para hacer esa foto y él me preguntó si pensaba bajarme en el Ashram de Amma. Le dije que sí y me contó que tanto el puente que se ve en la foto como miles de baños a lo largo de todo Kerala los ha construido Amma. Le dije: Amma es muy buena, no? Y su respuesta fue: “No es muy buena, Amma es Dios”. Y esa frase fue el preludio de lo que íbamos a encontrarnos nada más bajarnos del barco. Porque lo que vimos en el Ashram fue eso, una persona elevada al nivel de diosa, pero eso os lo cuento más tarde.

SENTADA EN LA CABINA CON EL CAPITÁN DEL BARCO

Ahora voy a explicaros un poco quién es Amma para que entendáis algo mejor este sitio. Amma era una niña de una familia humilde. Según su madre no lloró al nacer y a los 2 meses ya hablaba de corrido. Desde muy pequeña sufría con el sufrimiento de los más pobres  e iba a sus casas a escuchar sus penas y a consolarlos con un abrazo. Poco a poco se fue haciendo famosa y gente de todos los pueblos venían a contar sus penas y a recibir el abrazo de Amma (ya desde los 9 años la llamaban así por los abrazos de madre que daba). Que una niña abrazara a un hombre estaba muy mal visto  en India en aquellos años (también ahora creo yo), así que su padre, entendiendo que su hija era la reencarnación de Dios y que no podría frenar lo que estaba pasando, construyó en la cuadra una especie de templo para que Amma abrazara allí a los devotos que venían a buscarla, fuera de la vista de los demás. Años después, cuando la cantidad de devotos que venían a visitarla era tal que la cuadra se quedó pequeña, construyó un gran templo frente a la casa (lo construyeron entre la familia y los devotos, con ladrillos hechos por ellos mismos). Y así, poco a poco, esa casa humilde original se ha convertido en el Ashram que es hoy en día. Ahora, el Ashram es tan grande que dentro hay miles de personas. En estos días  de Navidad, en los que acuden muchos visitantes, hay más de 4000 personas. Es como un pueblo cerrado, con edificios de viviendas, comedores, piscina, templos, tiendas, banco, lavandería, hospital, colegio, residencias de estudiantes... todo lo que puedas necesitar. Pero la casa original de Amma y el primer templo que construyó en la cuadra siguen estando tal cual y pueden visitarse. A pesar de que veníamos pensando que íbamos a encontrarnos un sitio muy raro, cuando atravesamos la puerta el ashram nos dio muy buen rollo. Dentro hay gente de todas las edades y circunstancias: gente sola, grupos enteros que van juntos, matrimonios, gente con bebés recién nacidos y familias enteras con varios hijos, jubilados, estudiantes... de todo, como en la vida misma, y de todos los países del mundo. Hay muchos indios pero también muchos occidentales, muchísimos.


ESTA ES AMMA

Hacer fotos dentro del Ashram está prohibido, así que las fotos las hice desde la ventana de mi habitación o desde la azotea y la de Amma la he bajado de su web en internet. Cuando llegas al Ashram tienes que dirigirte a la oficina de registro de extranjeros (hay otra para hindúes). Allí entregas tu pasaporte y te dan las llaves de tu apartamento. A las parejas  y familias les asignan un apartamento privado, los que viajan solos comparten apartamentos de 3-4 personas. A nosotros nos dieron uno en la 6 planta del edificio más alto, justo delante del templo principal y desde el que podíamos ver el mar. Mejor imposible. Eso si, como tenía sólo una cama la quitamos para poner las dos miniespumas de 2 cm de grosor en el suelo, así que técnicamente estamos durmiendo en el suelo. Además no hay agua caliente, aunque como hace calor no importa demasiado. El coste es de 250 rupias por persona y día (3,5 euros) y ahí se incluye el apartamento y las 3 comidas diarias de comida india en el comedor principal. Acto seguido vas a otra oficina en la que te entregan gratuitamente las sábanas y la almohada que tendrás que devolver el último día. Por cierto que el templo principal está dedicado a la diosa Kali, la destructora del ego.

EL APARTAMENTO CUANDO ENTRAMOS. SÓLO HABÍA UNA CAMA Y DOS COLCHONETAS MUY FINAS.

RÁPIDAMENTE LO ADAPTAMOS TODO, QUITAMOS LA CAMA Y LA USAMOS PARA PONER LAS MALETAS Y COLOCAMOS LOS DOS COLCHONES EN EL SUELO CON NUESTRA MOSQUITERA. EA, YA HEMOS HECHO NUESTRA LA HABITACIÓN.

LA VISTA DEL TEMPLO Y EL MAR DESDE MI VENTANA

SI MIRO HACIA ABAJO, ESA ES LA PLAZA FRENTE AL TEMPLO PRINCIPAL

El edificio principal del Ashram es el auditorio, junto al templo central. Es un área techada grandísima que desemboca en un escenario en alto con una foto inmensa de Amma con velas y flores y una especie de trono para ella. Pegado al escenario, enfrente de donde se sienta Amma, hay una tarima donde se ponen los músicos y monjes a cantar los mantras mientras que Amma está en el escenario. Y detrás de ésta tarima, una primera zona diáfana para los que se sientan en el suelo en postura de loto para meditar, y detrás miles de sillas de plástico para los que quieren verlo sentados, los hombres a la izquierda y las mujeres a la derecha. A ambos lados de las sillas hay dos mesas corridas inmensas que recorren el auditorio de un extremo a otro. Ahí es donde, con ollas gigantescas, sirven las 3 comidas gratuitas del día y se sientan las miles de personas a comer con los platos de latón que luego tendrán que fregar en las pilas públicas y volver a colocar en las estanterías. Además de esta comida gratuita hay dos cantinas más que ofrecen comida europea y otra de comida hindú. En estas tienes que pagar, pero aunque te saques en tu plato de todo lo que hay en el menú del día no pagas más de un euro por todo. Es comida vegetariana y es muy barato. Y tengo que decir que la comida está deliciosa. Además hay puestos de frutas, de zumos naturales, de cocos... 

DISIMULADAMENTE LE HICE UNA FOTO AL EXTINTOR DE INCENDIOS DEL ASHRAM. AQUÍ ESTAMOS TODOS A SALVO

Absolutamente todos los trabajadores del Ashram son voluntarios. Desde las oficinas, a los que limpian, los que cocinan, los que coordinan, los que recogen, los que despachan en las tiendas... todo está hecho por el trabajo voluntario de todos los que están en el Ashram. Los devotos que viven permanente allí lo coordinan todo y están en las oficinas centrales, el resto hace el trabajo de campo. De esta forma, todo lo que se recauda en las cantinas, las tiendas, los cursos, etc es dinero limpio. Los precios dentro del Ashram son muy bajos, tengo que decir que me ha sorprendido que no se aprovechen de la situación y vendan todo a precio de oro. Los precios de la comida eran ridículos, el supermercado costaba exactamente lo mismo que fuera y las tiendas tenían precios razonables para el país. Y ¿que se hace con todo ese dinero que se recauda en un sitio como este? Se destinan a la Organización sin ánimo de lucro llamada Embracing the World (abrazando al mundo). Esta organización está presente en todos los continentes, pero solo en India han construido miles de hogares, baños públicos, escuelas, hospitales y hasta universidad para la gente pobre.  Y aquí está el secreto de que a esta mujer aquí en India la consideren un Dios: una mujer que desde niña consagró su vida a los más pobres y que destina todo lo que recauda a ayudarlos. Porque Amma no tiene nada, vive dentro del Ashram en una casa normal sin ningún lujo. Nada más llegar, te hacen un tour por el Ashram en tu idioma para enseñarte dónde están las cosas y cómo funciona todo. Además, te ponen un vídeo en el que te muestran todas las obras humanitarias que lleva a cabo la asociación en todo el mundo. Y la verdad es que es algo sorprendente. Han ayudado con muchísimo dinero en todas las catástrofes naturales gordas que han ocurrido en el planeta en los últimos años. Ahora están volcados en la ayuda a los damnificados del las inundaciones de la costa este de la India, en la que ha muerto muchísima gente. Sin duda, no se puede negar que es una labor maravillosa la que se realiza con el dinero que se recauda.

Que esta mujer dedique tanto esfuerzo y dinero a ayudar a los más pobres me dejó maravillada. También su reconocimiento internacional. Ha sido nombrada cabeza visible oficial del Hinduismo y, cuando se reúnen las cabezas de todas las religiones del mundo (el Papa, el Dalai Lama...) ella va en representación de los hindúes. Además le han concedido todo tipo de premios por su labor.


DESDE LA AZOTEA DEL EDIFICIO DE 15 PLANTAS EN EL QUE NOS ALOJAMOS, HEMOS HECHO UN PAR DE FOTOS HACIA EL NORTE Y HACIA EL SUR PARA QUE VEÁIS LAS VISTAS, EL ASHRAM SE ENCUENTRA ENTRE EL MAR Y UN RÍO QUE DISCURRE PARALELO A LA COSTA. KERALA ES UN ESTADO DE PALMERAS Y ESO ES LO QUE SE VE HASTA DONDE ALCANZA LA VISTA.

Otra cosa que me ha maravillado es ver cómo todo un “pueblo” con miles de personas puede estar perfectamente organizado y todo funcione como un reloj sólo a base de trabajo voluntario. Eso ha sido para mi un descubrimiento muy revelador. Ver cómo con voluntad, las personas somos capaces de todo si trabajamos unidas. Que sorprendente! Pero si hasta ponerte de acuerdo en una casa de una familia de 5 es complicado! Pues aquí todo funciona como la seda. Ningún trabajo es obligatorio, pero al llegar te dicen que te dirijas a la oficina de trabajo voluntario para ver si hay algo que te guste. Se supone que el trabajo comunitario también enriquece el espíritu, así que es parte de la vida del Ashram. Te sugieren que dediques un par de horas al día, pero puedes hacer todo lo que quieras. Nosotros elegimos limpiar el edificio en el que vivimos, así que cada día dedicábamos un par de horas a limpiar un par de plantas, limpiar las ventanas, barrer o pasar la mopa (no hay fregona, así que trapito con un palo y a enjuagar el trapo en un cubo; al inventor de la fregona habría que ponerle un monumento por lo que ha hecho por los españoles). Pero aparte, hay miles de cosas que puedes hacer. Cada día, a las horas de la comida, pasan voluntarios con una pizarra con las personas que se requieren ese día y a qué horas. Por ejemplo: hacer pizza de 5 a 6, picar verduras de 7 a 9, reciclar la basura, lavar ropa, hacer disfraces para la actuación de Navidad, poner sellos en los sobres de las cartas para los suscritos a la revista... Nosotros hemos hecho pizza, movido muebles o colocado sellos en cartas. Y es genial hacer estas actividades porque las haces junto con otra mucha gente, cada una de un país del mundo, y se charla de cualquier cosa. Es muy interesante conocer a gente de tantos sitios con tantas motivaciones diferentes.

Y ahora viene la parte, en mi subjetiva, personal e intransferible opinión, negativa del Ashram: la “divinización” de Amma. Que la gente la considere un Dios es algo que puedo comprender en un contexto como el de la India, pero que ella entre en ese juego es algo que a mi me chirría un poco. Ella tiene 15 discípulos, que son 15 personas que la acompañan desde el principio, algo así como los 12 apóstoles. Ellos visten de naranja y están siempre con ella. No todos son indios, hay una señora europea entre ellos. Luego están los devotos, que son personas que viven siempre en el Ashram y visten de blanco. Hay monjes vestidos de un naranja más clarito. Y luego estamos los pencos como nosotros que venimos para unos días y vestimos con nuestra ropa de diario. En cada rincón del ashram hay una foto de Amma, está por todas partes su cara, llena de flores, altares con su foto, gente rezando delante, tienda de souvenires con la cara de Amma... la gente la trata como si fuera un Dios, se arrodillan ante ella, le rezan... y como yo no siento esa devoción por Amma me resulta muy fuerte. Aquí sientes que estás asistiendo al nacimiento de una nueva religión, no se, pero me imagino algo de este tipo en los tiempos de Jesús o de Mahoma. Desde luego sociológicamente es muy interesante estar aquí y observar todo lo que pasa. Pero para entrar en el juego de la divinización hay que sentir algo que está claro que yo no siento. De todas formas tengo que decir que a medida que pasan los día siento más y más respeto hacia ella. Verla cada día entregada a la gente tantas horas sin descanso es, sin discusión, admirable.



Obviamente la vida en el ashram gira en torno a Amma siempre que ella esté aquí. 4 días a la semana tiene “darsham (abrazo) público” y esto significa que Amma va a abrazar a todo el que quiera durante esos días. A las 9 de la mañana tienes que dirigirte a una mesa para coger número, que puede ser el 2 o el 2500, y esperar a que toque tu turno. Nosotros fuimos a cogerlo a las 9,30 y nos dieron el 1800. No recibimos el abrazo de Amma hasta las 8,30 de la noche (si te marchas el mismo día te dan un número prioritario y esperas sólo 2-3 horas).  A las 11 de la mañana Amma llega al escenario y empieza un ritual que durará más de 12 horas. Todo el mundo se pone de pie cuando ella llega o se va del escenario (incluso cuando sale para hacer pipi). Ella se sienta en su sillón en postura de loto y comienzan los abrazos. Pero lo que rodea al abrazo es bastante complejo. En el escenario, alrededor de Amma, se colocan sus ayudantes que están siempre a su lado esté donde esté. Con tu número para el abrazo, te asignan media hora en la que podrás estar en el escenario con Amma, sentado detrás de ella en postura de loto. Y luego hay una fila de sillas en las que se sientan en orden las personas que están esperando el abrazo. Delante del escenario están los músicos rezando mantras permanentemente durante todas las horas que dura el darsham. Cantan con micrófonos y los rezos suenan en altovoces en todo el ashram, así que aunque quieras dormir, si el ashram dura hasta la 1 de la madrugada tendrás que hacerlo al compás de los rezos. Delante del escenario una pantalla gigante enfoca permanentemente la cara de Amma mientras que abraza a los fieles, y otras dos pantallas van poniendo a modo de karaoke lo que rezan los monjes, en hindú y en inglés. Mientras que esto dura, cientos de personas están sentadas en las sillas escuchando los rezos y viendo a Amma abrazar sin fin. Y os aseguro que allí nos hemos pasado nosotros horas, viendo a Amma y leyendo las traducciones de los rezos, que a mi me llaman tanto la atención. A las 8 de la tarde empezaron a llamar a los números de 1700 al 1800. Primero tienes que hacer una cola para llegar hasta el escenario y, después de un rato, por fin entras dentro de el. Tengo que reconocer que fue algo muy especial entrar allí. Puedes verla a ella desde cerca, observarla mucho rato, ver a la gente llorar cuando se le abraza, gente que siente tanto al poder estar junto a ella, los fieles que meditan sentados detrás de ella, mi mirar hacia abajo y ver a los músicos y los monjes rezando, la gente sentada... es algo muy especial. Cuando quedan 3 personas delante tuya ya tienes que ponerte de rodillas. Uno de sus ayudantes te pregunta de qué país eres y te pide que no te apoyes mucho sobre Amma porque está cansada y que te limpies la cara con un pañuelo. Una vez que llegas delante de ella le dicen que eres español y te empujan para que la abraces. Podéis imaginaros cómo tenía Amma la pechera del sari blanco después de 1800 abrazos no? Negro como el carbón. Pues si, hacia ahí empujan tu cabeza los organizadores sin remedio. Que Pablo dice que por un momento pensó que prefería darse la vuelta y salir corriendo antes que pegar su cara ahí. Yo os aseguro que me acerqué a Amma con la mente abierta. Me habían dicho que era un ser muy especial que desprendía mucha energía al abrazarla, que se sentía algo especial. Y en verdad os digo que me acerqué queriendo sentir algo especial en el corazón.  Pero la verdad es que, a pesar de que me agarré a Amma como una garrapata, no sentí nada de nada. Ella me abrazó y me dijo al oído: querida, querida, querida, querida, querida. Luego me puso en la mano un caramelo envuelto en un papel con su foto y un sobrecito con ceniza para poner en tu frente que a ella le había dado su ayudante de la derecha. Y se acabó el abrazo, empujoncito y a abrazarse al siguiente de la fila. Me pareció muy mecánico, algo que ha perdido con los años la razón de ser, muy frío. Así que dejé sitio a Pablo que venía detrás de mi y me bajé del escenario por donde había venido.



Este ritual duró hasta la 1 de la mañana, y así día tras día, 4 días a la semana,13-14 horas de abrazos ininterrumpidos, sin duda es un ser especial en algún sentido. Los otros 3 días hace varias horas de abrazos para que la gente que va sólo un día a visitarla no se vaya sin abrazarla, luego hace una meditación multitudinaria en la playa y un rezo guiado desde el escenario. El rezo desde el escenario es muy bonito, con música en directo y ella canta con mucha pasión. También le pone pasión la gente, que canta entusiasmada y algunos incluso bailan. Y cuando termina retiran a la gente de los caminos por los que ella va a pasar hasta su casa y se marcha rodeada de algún guarda de seguridad y de sus ayudantes. Así transcurre la vida de Amma cuando está en el Ashram, todas las horas del día dedicada a sus fieles. Es una vida muy dura, y efectivamente es la guía espiritual más cercana de todas las religiones. Ella está ahí para abrazar a todo el que quiera recibir su abrazo, cada día. A ver qué pasa si tu quieres abrazar al Papa o al Dalai Lama. 

LA PLAYA FRENTE AL ASHRAM, CADA DÍA AL ATARDECER CIENTOS DE PERSONAS SE SIENTAN ALLÍ PARA MEDITAR

Pero Amma no siempre está en el Ashram. Ella hace giras por el mundo entero para dar abrazos. A cataluña va muchas veces y se organizan maratones de hasta 24 horas seguidas de abrazos. Se dice que lleva abrazadas más de 34 millones de personas en el mundo entero. Si alguien está interesado en un abrazo puede mirar su web www.amma-spain.org para ver cuándo pasará por allí.

Pero a parte de observar a Amma y hacer nuestro trabajo comunitario, estamos aprovechando el tiempo para hacer otras cosas. Nos hemos apuntado al grupo que cantará villancicos en español el día de Navidad (el 24 habrá actuaciones de todos los países), los días 23 y 24 haremos un curso intensivo de meditación, hacemos trabajos comunitarios extras y aprovechamos para estudiar inglés, que Pablo se ha matriculado para hacer el examen del IELTS en Goa el 23 de enero. Así que aquí seguimos y aquí nos quedaremos hasta el día 26. Aunque leyéndolo puede sonar a secta (incluso a mi me lo parece al contarlo), realmente no se vive como tal cuando estás aquí. Nosotros nos sentimos bien, hemos hecho algunos amigos con los que charlamos y entre el trabajo y el estudio se pasan los días tranquilos. Estamos muy felices de vivir esta experiencia tan especial y de pasar aquí una fiesta tan señalada como la Navidad. Aunque sin internet estaremos aún más lejos de los nuestros. Os deseamos una Feliz Navidad a todos. 

Pablo Troncoso Web Developer

Un paseo por los backwaters de Kerala en Alleppey


El estado de Kerala es atravesado por numerosos ríos y canales. Tantos, que en algunas zonas se convierte en un entramado en los que hay más agua que tierra. Y en esas líneas de tierra, entre canal y canal, se asientan pueblos que viven del agua, de lo que da directamente, o del arroz que pueden cultivar en ella. Donde estamos ahora, en Alleppey, hay multitud de canales. Vinimos desde Kochi en un autobús de línea que tardó hora y media en recorrer los 45 kilómetros que las separan y no costó ni un euro el billete.
ESTA ES LA ESTACIÓN DE AUTOBUSES DE ALLEPPEY Y ESOS LOS AUTOBUSES PÚBLICOS
Nosotros nos hemos alojado en el Springs Inn, una Guest House fantástica, con habitación de estilo occidental y una terracita muy agradable, limpio y con desayuno incluído por 1000 rupias, 14 euros. Además está en el mejor sitio de toda la ciudad así que si venís aquí, os aseguro que es una excelente opción.


La ciudad no tiene mucho interés en si misma, una calle llena de tiendas, varios templos católicos e hindúes y una preciosa e interminable playa en la que nadie se baña, tanto hombres como mujeres se acercan a la orilla y se mojan las piernas completamente vestidos, ellos con los pantalones y ellas con los saris, vaya incomodidad. Un día pasamos por un templo hindú y estaba celebrándose una especie de misa. En un pequeño templete estaba el dios mono y en el suelo habían colocado numerosas lámparas de aceite. En un momento determinado, el sacerdote (un tipo que llevaba sólo un pañuelo a modo de falda y varias marcas pintadas en la frente) pasó con una lámpara para que la gente se pasara el humo de la llama por la cara. Se acercó a Pablo y a mi y nos sonrió para que hiciéramos lo mismo. Claro que yo no sé qué significa, pero bueno, no iba a dejar al hombre plantado con la llamita en la mano, así que ni corta ni perezosa imité a todas las mujeres que estaban allí rezando y me eché el humo en la cara. Acto seguido el tipo fue al altar y volvió con un plato lleno de cosas y con una pinza le daba una a cada persona para que la comiera. Y cuando me la entregó dijo: “el cuerpo de Krisna” y yo cerré los ojos y dije: amén. Bueno esto último no fue exactamente así, el señor no dijo nada y nos colocó en la mano a Pablo y a mi una de las galletas, pero imaginé que sería algo así como el momento de la comunión para nosotros. Miré a las mujeres y me hicieron señas para que me la comiera, y yo como soy muy obediente, me la comí pensando que igual me estaba comiendo el cuerpo de Krisna. A saber lo que significaba, pero lo que es verdad es que estaba bastante rico.
LA CALLE PRINCIPAL DE ALLEPPEY
ALLEPEY BEACH
EL TEMPLO HINDÚ EN PLENA MISA NOCTURNA
LAS VÍAS DEL TREN, COMO SIEMPRE EN INDIA LLENAS DE GENTE, NO SE SABE POR QUÉ
LA BIBLIOTECA MUNICIPAL DE LA CIUDAD

Los turistas vienen aquí para recorrer los canales y ver cómo vive la gente en esta zona tan atípica. Muchos se alquilan un barco hotel y pasan un par de días en el barco recorriendo los canales. Estos barcos son muy caros, aunque duermes en una habitación fantástica y te incluyen las tres comidas. Pero el alquiler del barco son 6000 rupias al día, unos 85 euros más o menos.
ESTOS SON LOS BARCOS HOTEL, BASTANTE GRANDES Y BONITOS
Para nosotros esta opción estaba fuera de presupuesto así que hablamos con un barquero para que al día siguiente nos diera un paseo en barco por los canales, pactamos 3 horas de paseo por 1000 rupias, 14 euros. Así que a la mañana siguiente, a las 10,30 como un clavo (para nosotros es imposible salir antes del hotel, somos bastante perros) estábamos los dos montados en el barquito. Y os aseguro que fueron tres horas maravillosas en las que me volví loquita, diciendo “que bonito” cada dos minutos y haciendo fotos como una posesa. Y es que pasear por los canales es súper interesante. Kerala es el estado de las palmeras, así que vas por los canales entre cientos de palmeras, todo tan verde, y las mujeres con sus saris haciendo toda la vida en el río: lavan la ropa, los platos, los niños, ponen las bombonas para que pase el barco que se las cambia, pasa el barco tienda y salen a comprar... toda la vida es en el río y a mi me resultó fascinante. Hasta vimos una granja de patos en las que cada día sacan a los 3000 patos a que naden por el lago y el cabrero, o patero en este caso, va en una canoa dirigiéndolos para que no se alejen. Nosotros los vimos cuando los estaba llevando de recogida, fue impresionante.
NUESTRO BARCO CON EL BARQUERO
EL CANAL PRINCIPAL POR EL QUE SALES DE LA CIUDAD

Y LLEGAS A CANALES PEQUEÑOS COMO ESTOS
LA GENTE SE LAVA EN EL RÍO
Y LAVA LA ROPA
Y LOS CACHARROS
ESTE HOMBRE ERA EL PESCADERO, IBA GRITANDO Y LAS MUJERES SALÍAN A SUS PUERTAS A COMPRARLE PESCADO
AHÍ ESTÁN LAS BOMBONAS EN LA PUERTA ESPERANDO QUE VENGA EL BOMBONERO
ESTE HOMBRE PASA TRANSPORTANDO PLANTAS
Y ESTOS TRANSPORTAN UNA CAMA!!
ESTE ES EL PASTOR Y LOS MILES DE PATOS, YA HABÍA METIDO MUCHOS EN LA GRANJA, HABÍA UNA MANCHA INMENSA DE PATOS!
ESTO ES UN BARCO ANUNCIO, LLEVA UN ANUNCIO DE UN PRODUCTO PARA FUMIGAR Y LLEVA MÚSICA DE TAMBORES PARA QUE LA GENTE LO MIRE
Ha sido impresionante, de verdad, es uno de los puntos fuertes del sur de la India y no nos ha decepcionado en absoluto, una preciosidad que merece venir aquí a verla. Y antes de irme otra recomendación. Hemos comido tres veces en un restaurante que, si venís, no podéis perderos. Está saliendo del hotel Springs inn a mano derecha, en la misma acera 200 metros adelante, justo en el cruce con el puente. Se llama Thaff y es un sitio para locales, con menú de medio día. Pero su carta es muy larga y puedes pedir que te cocinen lo que quieras sin picante. Nosotros nos pedíamos un plato de carne, una de arroz basmati, dos chapatis por eso de que no falte el pan y dos lassis (una especie de yogurt natural azucarado delicioso). Por 4 euros comen dos personas una comida deliciosa. Altamente recomendable!
LA PUERTA DEL RESTAURANTE, SIEMPRE LLENO
LA COMIDA, DELICIOSA
PARA DESPUÉS DE COMER, COGE UN PUÑADO DE ANIS Y LO MASTICAS

Y nos vamos a vivir una de las experiencias más raras de nuestra vida: vamos a visitar un Ashram, uno con una de las pocas gurús mujeres de la India. Pero eso os lo contaré cuando salgamos, que allí no hay internet.

Elena Toscano Web Developer