Vivir en Bata: de la rutina y algunas anécdotas

Hola de nuevo a todos! Aquí seguimos, con la lucha diaria jeje que no, que estamos bien, de hecho estamos cada vez mejor. Como ya nos hemos hecho a la casa, a la ciudad y al trabajo, pues las cosas se vuelven más cómodas, con las dificultades normales de un país como este, pero adaptados.
En la casa estamos bien. Mercé, la nueva consultora de Laboratorio, se ha mudado a uno de los cuartos libres, y como hemos congeniado desde el principio bastante bien, pues es genial tenerla en casa.
 
ESTA ES MERCÉ, VETERINARIA, ESTÁ DANDO UN CURSO DE LABORATORIO A UNA SELECCIÓN DE LABORATORISTAS DEL PAÍS PARA ENSEÑARLOS A IDENTIFICAR LOS BICHITOS TROPICALES

De cómo es pasar el día en Bata

Cuanto tiempo sin escribir! Es que aquí internet lo mismo va muy bien diez días seguidos que te tiras una semana entera sin conexión! Y es que la conexión es mala, pero bueno, a mi me da que tambien ha influido que este domingo se celebraba un referéndum en el país. Que no debo yo decir estas cosas por aquí que cuando estuve en China me pasé y desde entonces a mi el correo no me funciona del todo bien, que creo yo que los chinos me hicieron el boicot y todavía no levanto cabeza. Pero bueno, ya no digo nada más de nada porque aquí está totalmente prohibido hablar de política y no seré yo la que diga que... ups, que está prohibido. Por cierto, hablando de cosas prohibidas, os acordáis de que aquí no se pueden hacer fotos o caminar con un mapa? Pues me he enterado de otra prohibición bastante graciosa: está prohibido hacer copias de llaves. Si, en serio, como lo leeis, suena ridículo pero es así, así que si pierdes las llaves cambias la puerta entera, se siente!!!! en fin, esto es Guinea Ecuatorial: Bienvenidos!!!!!


El caso es que en las tres semanas que llevamos aquí hemos conseguido hacernos bastante bien a todo esto y estamos felices. Poco a poco nos adaptamos al trabajo, a los compañeros, y a nuestra nueva habitación, también llamada por todos: La cueva. Por qué? Porque no tiene casi luz natural y sale moho hasta en los zapatos. Con lo pronto que cojo yo hongos tengo que tener un cuidado... Ya nos hemos mudado a nuestra nueva casa, la casa de los cooperantes. Recodad que está la sede con 3 dormitorios, la casa de los cooperantes con 4 dormitorios, otra casa de cooperantes en el centro con dos mas y la casa de la jefa. A esto lo llaman el triángulo de las bermudas, porque están las 3 casas juntas y esto te absorbe, es difícil salir de aquí entre la casa y el trabajo. Vivimos, en este momento, con Mabel, enfermera, Miriam, farmacéutica y Juan, psiquiatra. Ellos 3 comparten el baño y luego está nuestro cuarto con un baño dentro y una habitación más que no tiene cama, así que, como en toda casa que se precie, la tenemos de leonera. Os voy a poner unas fotos que mi madre se muere de ganas de ver donde vivimos ahora:
NUESTRA CALLE

Bata: nuestra nueva vida en Guinea Ecuatorial

Aquí estamos con un poco más de información que la otra vez, instalados y con las cosas un poco más claras. Estos días no han sido fáciles, muy al contrario, han sido duros, días de adaptación a todo. Llegamos a Bata de nuevo de noche y lloviendo. Nos recogieron otras dos españolas que están trabajando aquí en la fundación: Alicia, la administradora de la Fundación aquí en Guinea, y Maria, de 22 añitos y llegada hace sólo una semana. Es enfermera y dentro de un par de semanas, cuando conozca mejor la organización, se va a meter durante meses en un poblado del interior del país, a trabajar en un puesto de salud. Nos trajeron a donde hemos dormido hasta ahora: la sede de la fundación, ya que hasta que no se fuera Carmen, la antecesora de Pablo, no podríamos ocupar su cuarto en la casa de expatriados. Mientras, debíamos dormir en uno de los 3 dormitorios que hay en la sede, la casa en la que se encuentran las oficinas y en la que Pablo, y espero que yo, vamos a trabajar.

La sede es fría, porque todas las habitaciones están convertidas en oficinas. Tiene una cocina en la que se desayuna a media mañana y que tiene hormigas y cucarachas por millones, incluso dentro del frigorífico. Y nuestro cuarto: una habitación inmensa con un gran cuarto de baño sin agua corriente. Todo un poco destartalado y poco acogedor. Y el agua del cubo con la que debíamos lavarnos estaba completamente verde, pero completamente verde.
 
NUESTRA HABITACIÓN EN LA SEDE

Malabo: Estamos en África!!!!

Estamos en África. No se si decir por fin, o demasiado pronto, o no se, pero estos días han sido algo tan raro como el sentimiento que tenemos ahora. Llegamos a casa con ilusión de una nueva aventura pero nunca pensamos que todo saliera tan rápido. De verdad os digo que ha sido una absoluta locura para dejar mi empresa liquidada, los papeles preparados, los visados, las despedidas... tanto trabajo que no hemos tenido tiempo casi de sentarnos en nuestro sofá, con las ganas que tenía yo de un diíta de relax en mi sofá con la postura que tengo yo ya cogida, que el sofá parece que tiene nuestro hueco hecho. Pero nada, no ha habido tiempo, ni de siestas, ni de paseos por Sevilla, ni de cenar en mi restaurante favorito, no ha dado tiempo de nada.

Después de mucho movernos, los visados estuvieron el miércoles pasado, así que ese mismo día, sobre la marcha, compramos los billetes de ave para el sábado y el avión para el domingo, más al límite imposible. Menos mal que a nosotros nos va ese rollo de coger el avión en el último minuto, pero no por eso hemos estado menos estresados. Que tengo yo la sensación de no haber comido todas las cosas que yo tenía antojaditas de mi madre, y mira que nos ha mimado estos días. Pero se ve que tres semanas no son suficientes cuando se trata de comidita de tu madre, y de tu suegra, que también nos ha preparado algún que otro plato delicioso.

El caso es que después de tanto estrés el sábado a las 9 de la noche cogimos el ave. Y fue desastroso porque como el avión salía a las 6 de la mañana pues nos tocó dormir en el aeropuerto porque no daba tiempo de mucho más. Y allí estábamos los dos, que dábamos una penita, a la 1 de la madrugada tirados en el suelo helado, muertos de sueño, esperando que a las 4 abrieran los mostradores para facturar el equipaje. Porque llevábamos equipaje para llenar dos contenedores. Claro que no es lo mismo andar viajando de un sitio para otro, que con dos pantalones y 4 camisetas te las apañas, a irte para estar permanente en un sitio, no se sabe muy bien si para dos meses o un año, y teniendo que trabajar, con lo que ello conlleva. Así que nos liamos a meter cosas en la maleta que yo ni sabia que tenía tanta ropa. Como 20 kilos de equipaje, que algunas pensarán que no es tanto pero que para mi es una barbaridad absoluta.

El viaje se hace largo, porque aunque de Madrid a Malabo, la capital, no llega a 6 horas en vuelo directo, el vuelo más barato que encontramos (aun así carísimo, casi 1200 euros el mío, que a Pablo se lo han pagado) pasaba por Frankfurt, una escala de 3 horas, y luego 8 horas de vuelo hasta Malabo con parada técnica en Abuja, la capital de Nigeria. Todo un lío para desembarcar a las 7 de la tarde en la capital Guineana.

Guinea Ecuatorial octubre 2011: cambio de planes!

Que si, que si, que ya lo se, que hace sólo una semana que escribimos un blog diciendo que el viaje se paraba por un tiempo para descansar y hacer dinero de nuevo, que el plan era quedarnos unos meses aquí trabajando para ahorrar, pero es que las cosas pueden cambiar en un sólo día, y eso es lo que nos ha pasado a nosotros. Y yo como siempre, ando histérica de la muerte.
El caso es que llegados a este punto teníamos dos opciones: quedarnos en España unos meses trabajando, volver a ahorrar e irnos de nuevo, o irnos antes pero porque nos hubiera salido un trabajo en algún sitio, es decir, irnos pero cobrando. Y he aquí que la flor en el culo de mi gordo ha vuelto a ponerse de manifiesto y yo, como siempre, me veo arrastrada por ella.

Qué hemos hecho en Londres, Windsor y Oxford


Bueno, pues ya estamos aquí otra vez, después de una semanita por Inglaterra. El caso es que Carlos, el hermano de Pablo, Reme, la cuñá, y los sobrinitos Carlitos y Carmen, viven en Marlow, un pueblecito a unos 3 cuartos de hora en tren desde el centro de Londres. Pensamos que hacer una escala en Londres y aprovechar para visitarlos sería una gran oportunidad y así lo hicimos: 300 euros de vuelo desde Nueva York hasta Londres.

LOS CUÑAOS CON LOS SOBRINOS

La semana que hemos pasado allí ha sido genial por varios motivos. El primero es que los cuñaditos nos han mimado mucho, sobre todo la cuñá Reme, que nos ha cebado, creo que he recuperado los dos kilos que había perdido durante el viaje, y ha estado todo el tiempo pendiente de nosotros. Por otro lado nos ha hecho un tiempo maravilloso, todo el día soleado y un calor de manga corta y chanclas, y eso que ya estamos en octubre. La otra vez que fuimos juntos a Londres nos hizo el mismo tiempo, así que empiezo a pensar que lo de la niebla y el mal tiempo en Londres es una leyenda urbana jeje, que no, que se me van a revelar todos los que viven allí para decirme que hace muy mal tiempo casi todo el año, que yo se que es verdad, lo que pasa es que como mi Pablito tiene una flor en el culo, pues así de bien nos va.
Los días que hemos pasado en Londres han sido tranquilos. No hemos entrado a ver nada, porque la otra vez que vinimos ya entramos a verlo y porque es super caro, y con el viaje terminando la economía pide austeridad, así que ya hace tiempo que sólo hacemos actividades al aire libre o pasear. Y a eso nos hemos dedicado. Hemos paseado pues por los sitios más típicos, aquí tenéis una representación:
EL FAMOSO PASO DE PEATONES DE ABBEY ROAD, POR EL QUE PASARON LOS BEATLES HACE 60 AÑOS Y AL QUE SIGUE YENDO LA GENTE PARA HACERLE FOTOS
Y LOS ESTUDIOS DE MUSICA ABBEY ROAD AL QUE SE DIRIGIAN PARA GRABAR CUANDO CRUZARON EL PASO DE PEATONES
UNA VISTA NOCTURNA DE LA CIUDAD CON EL BIG BEN Y EL LONDON EYE DE FONDO




También hemos tenido tiempo de aprender cosas nuevas, porque mis cuñados vivieron en Japón durante 6 años, así que, además de ser frikis (jejej es broma cuñaito) y hablar japonés, Reme cocina cocina japonesa como los ángeles. Un día nos preparó una tempura que, según ella le había salido más parecido a las pavías que a la tempura, pero que a nosotros nos supo a gloria. Y ha enseñado a Pablo a liar los rollos de maki. Pablo siempre quiere preparar maki en casa, y alguna vez lo ha intentado, pero aunque parezca fácil, tiene su técnica, así que hemos aprovechado y Pablo ya sabe liar los makis perfectamente: YUJUJUUUU

El fin de semana aprovechamos para ir con ellos a visitar el castillo de Windsor, donde la Reina de Inglaterra pasa la mayoría de los fines de semana. Está muy cerca de Marlow, como a media hora, y el pueblo de Windsor es casi tan bonito como su castillo. Todo son construcciones típicas pegadas a las murallas, calles peatonales adornadas con flores y banderas y, sobre todo, turistas por todas partes. Pero alucinamos con el castillo. Cuesta entrar unos 20 euros por persona pero la visita dura unas 3 horas y merece la pena, a la altura de los mejores castillos del mundo, te deja con la boca abierta. Así que el día fue muy bonito y lo pasamos bien, además de pegarnos un gran atracón de comida basura en un pizza hut.




El domingo Carlos y reme se fueron a la piscina con los niños, y nosotros cogimos el tren para ir hasta Oxford. Y de verdad os digo que, junto a Brujas en Bélgica, y Rothemburg Ob der tauber en Alemania, es de las ciudades que más nos ha gustado, es sencillamente impresionante porque prácticamente todos los edificios son antiguos y una casa si y otra no es un impresionante colegio universitario del siglo XIII, es una maravilla. Además al día siguiente comenzaba la universidad, por lo que ese día estaban llegando todos los padres con sus hijos y los coches cargados hasta arriba para quedarse en esos carísimos y prestigiosos colegios durante todo el año, era un hervidero de gente y se veía a los universitarios recién llegados asomándose a las ventanas de sus nuevos dormitorios en esos edificios maravillosos. De verdad que Oxford hay que visitarlo, y está muy cerca de Londres, es una maravilla.





Y llegó el día tan temido por nosotros: el día de la vuelta. Desde que compramos los billetes temíamos que llegara el día de volver a casa. Pero todo se acaba irremediablemente, en nuestro caso el dinero, así que tocaba volver a nuestra casita. Llegamos por la noche y mi padre vino a recogernos y nos dejó en nuestra puerta. Como ya están acostumbrados a que nos vayamos, no hay grandes recibimientos, pero no nos importa. Ahora toca visitar a todo el mundo, comer con nuestros padres, redescubrir nuestra casa, que a pesar de haber tenido inquilinos de los intercambios de casa por casi 3 meses nos la hemos encontrado impecable y con la camita oliendo a limpio gracias a mi mami.
Y la eterna pregunta que nos hacen todos: ya lo habéis visto todo no? Que os queda por ver? Y es verdad que hemos visto mucho, pero el mundo es tan grande, que podríamos estar toda la vida a este ritmo y no acabar nunca. Hemos hecho un mapa por internet en el que pones los países visitados y te dice el porcentaje del mundo que has visto. Claro que esto es engañoso, porque si yo pongo que he visitado la India, ya cuenta ese país pero claro, nosotros sólo visitamos el norte y es un país inmenso, así que podríamos volver varias veces más y no terminaríamos de verla. Así que creo que es imposible visitar en una vida todos los rincones de este planeta. Aunque creo que conocemos bastante bien Asia, América y Oceanía, no al 100% pero si para hacernos una idea de cómo son. África nos es completamente desconocida, salvo Marruecos y Egipto, y de Oriente Medio sólo conocemos Jordania. Así que el mapa nos dice que hemos visitado juntos 41 países y que eso representa el 18,2% del mundo. Son países en los que hemos estado realmente, no en los que hemos parado en escalas ni cosas así. Pero ya veis que poco, sólo un 22% de los países! Y nos gustaría visitarlos todos, así que nuestra tarea es ardua. Eso implica que no podemos dejar de viajar, sólo un pequeño parón ahora, para recuperar fuerzas y la economía, y volver a la carga. Pero tenemos muchos planes, muchísimos, y esperamos poder escribiros pronto para poder contaros que ponemos en marcha alguno de ellos, os tendremos informados sin duda. Por el momento: Feliz otoño! Y gracias por estar siempre ahí detrás. 


Qué hacer en Montreal

Y como mi Elenita está muy cansada hoy, me toca a mi escribir el post, espero estar a la altura, jejeje. Dejamos la casa de Robert con toda nuestra pena para dirigirnos a la última ciudad que visitaríamos de Canadá: Montreal. Aquí teníamos otro intercambio de casa con Patricia y Mike, un matrimonio en el que él esta jubilado y a ella le queda muy poco, y que esos días se iban a Berlín porque Patricia, que es médico, tenía un congreso de salud pública allí (pero que bien viven los médicos, joé!). Ellos tienen otra casa en el campo a una hora de Montreal, donde cultivan verduras ecológicamente y donde tienen hasta un invernadero con plantas tropicales. El día que llegamos nos habían dejado verduras de su huerta en la casa, tomates, pimientos, calabacines, zanahorias, pepinos... Ummmmm, que gran sorpresa!! El pedazo de salmorejo que nos preparamos con los tomates no se lo salta un galgo!!

El piso era pequeñito, un estudio de unos 30 ó 40 metros cuadrados, pero super cómodo, con la TVE internacional y al ladito al ladito del mismísimo centro de la ciudad, vamos, puerta con puerta con el Ayuntamiento, se puede tener mas suerte??
EL APARTAMENTO VISTO DESDE EL “DORMITORIO”

Qué hacer en Quebec y alrededores, avistamiento de ballenas

 Una vez, hace unos años, recibí un PDF por correo. No estoy segura pero creo que me lo envió la tita Mercedes. Era un PDF de fotografías de la ciudad de Quebec en invierno, con todo nevado, y realmente me pareció un cuento de hadas. En aquel momento pensé: tengo que ir a ese sitio, algún día estaré allí. Y aquí estoy, cumpliendo otro sueño de los muchos que cumplo casi cada día. Vaya suerte la mía. Realmente pensábamos quedarnos en Nueva York 3 meses pero encontramos un intercambio sólo para dos. Así que ese tercer mes buscamos un plan alternativo y decidimos venirnos a Canadá. Desde Boston, donde devolvimos el coche que habíamos alquilado para ir a las cataratas, vinimos en un autobús que tardó 7 horas hasta Montreal y luego 3 horas hasta Quebec. Desde hacía muchos meses teníamos donde alojarnos. No habíamos encontrado un intercambio simultáneo pero una pareja de nuestra edad se ofreció a que estuviéramos en su casa con ellos y que otro año vendrían ellos a Sevilla a quedarse con nosotros.

Nos escribimos muchos correos durante meses y nos hicimos amigos. Pero una semana antes de llegar nos escribieron contándonos un terrible problema de salud y que a ella la tenían que operar de urgencia en esa semana, así que no nos podríamos quedar con ellos. A una semana de llegar a la ciudad había que solucionar el problema porque los alojamientos aquí son carísimos, por lo que había que buscar una alternativa. Escribimos un email contando nuestro problema y lo mandamos a TODAS las casas que hacen intercambios en Quebec, y cuando digo todas no exagero, casi 200. El problema es que con una semana de antelación poca gente puede decidirse a hacer un intercambio de casas así que muchos de ellos nos respondieron diciendo que no estaban disponibles. Pero otros muchos nos escribieron diciéndonos que, aunque no podían intercambiar, tenían habitaciones libres y podríamos alojarnos en su casa. Gente sin habitaciones libres se ofreció a preguntar a sus amigos e incluso una persona se ofreció a dejarnos su coche de forma gratuita durante el tiempo que estuviéramos aquí para que pudiéramos movernos por la ciudad. Estábamos los dos alucinando con los canadienses, ya la primera vez que escribimos hace meses la acogida fue similar, increíble, yo es que alucino con la gente, pura bondad no?. Bueno pues uno de esos que no podían nos dijo que un amigo suyo que vivía justo en el centro, a la entrada de la ciudad amurallada, en una casa de dos plantas, tenía en la planta baja un apartamento completo vacío y que le había preguntado y había dicho que nos lo prestaba sin problemas. Para mi fue una sorpresa, primero que este hombre se tomara la molestia de preguntar a su amigo, y luego que su amigo aceptara sin conocernos de nada. Bueno pues el caso es que después de tantos avatares llegamos a casa de André y Ginette... y alucinamos. Tal y como nos habían dicho la casa estaba en el mejor lugar de la ciudad, lo que para nosotros, que no tenemos coche, era perfecto. Y el matrimonio era súper encantador. Nos enseñaron la casa y nos invitaron a tomar algo en el jardín trasero. Sacaron vino que habían comprado expresamente para nosotros según nos dijeron, salmón ahumado, patés, aceitunas, cebollitas confitadas... muchísima comida con la que nos estaban esperando para recibirnos! Encima de todo!!!! Charlamos mucho rato y nos contaron que él es abogado y que trabaja para el ministro de justicia, además da clases en la universidad y escribe, junto a su esposa, que es profesora de filosofía en un instituto y abogada, libros de texto de filosofía para los colegios. Nos estuvieron hablando sobre política y otras muchas cosas. Al rato llegaron su hijo y la novia, de nuestra edad, ambos trabajando en asuntos de relaciones internacionales, y una alemana de 22 años que acababa de llegar a la ciudad para estudiar en la universidad de Quebec por este curso y había alquilado una habitación en la casa de la novia. Así que los 7 estuvimos más de 4 horas sentados en el patio charlando de todo. Y sin parar de comer, fue una bestialidad. Pero acabamos encantados, una familia muy amable, que nos recibía de esa forma, es que no se puede tener mas suerte!
 
EN EL PATIO CENANDO CON LA FAMILIA

De viaje por Filadelfia, Boston y las cataratas del Niagara

 Estos últimos 15 días han sido muyyy moviditos, nos los hemos pasado de aquí para allá viendo cosas, vamos, que volvemos a ser viajeros. Queríamos conocer varias ciudades de la costa Oeste además de NY y Washington, así que nos buscamos un couchsurfing que nos alojara en su casa por 3 días para ir a ver Filadelfia. Y nuestro anfitrión fue Joshua, un chico encantador que nos cedió un cuarto en su casa. Se pasó los días entre el trabajo en un sindicato y los amigos, así que prácticamente no lo vimos, nos dio la llave y tuvimos la casa para nosotros solitos. Aunque los ratos que coincidimos con el nos contó muchas cosas y fue muy amable. Desde luego es que la gente es increíble, sin conocernos de nada nos recogió en el metro, nos llevó a su casa, nos dio una copia de la llave y nos dio total libertad para usar la cocina y todo. En fin, hay gente buena por todas partes.
CON JOSHUA EN EL SALÓN DE LA CASA

Qué ver y hacer en Nueva York, 3


Madre mía, que de tiempo sin escribir! Pero es que esta ciudad da para tanto, para tantísimo, que no tenemos tiempo para escribir. Pero aquí estamos finalmente, esta vez un post conducido y dirigido por el macho de la familia, jejeje.
Estos días se nos han pasado volando, buena señal si piensas que el tiempo se pasa muy rápido cuando te lo estas pasando bien. Pero es que estamos tan a gusto aquí que no nos queremos ir! Estamos planteándonos seriamente cambiar la cerradura y quedarnos aquí para siempre, jeje.
Entre otras cosas, en estos días hemos acabado las clases de inglés. Para ello hemos tenido que hacer un proyecto de clase y una presentación final de un tema a elegir por cada uno. El proyecto de clase era crear un juego como el bingo pero con palabras, juego que ha sido bautizado a petición popular como “vocabingo”, y que al final, aunque estaba terminado, no ha sido estrenado, pero ha quedado allí para las generaciones venideras. Igual algún día alguno de ustedes viene a la Columbia a estudiar inglés y se encuentra con el Vocabingo con nuestros nombres en él, jejeje, sería fantástico.
La presentación final era de un tema a elegir de la cultura de los EEUU. Elena eligió hablar del origen del 4 de Julio y yo lo hice de la obesidad y la comida basura. Eran presentaciones de 5 minutos en power point, y hubo temas tan variados como “el racismo en las películas de Disney”. Que digo yo que qué rebuscao hay que ser para sacarle punta hasta a eso, no? No se puede uno limitar a ver Aladdin sin tener que pensar que el guionista es un fascista de cojones? Pues a mi me jodieron el día, ea! Pero bueno, hemos hecho muy buenas migas con la gente de la clase, y muchas veces quedamos con ell@s para tomar café o para ir a algún espectáculo, como el que vimos hace unos días, en el que varios grupos de los musicales de Broadway representaban varias canciones, como los de Mary Poppins, Mamma Mia o Priscila reina del desierto. No iban con los vestidos del musical, pero bailaron y cantaron con todos los actores y actrices encima de un escenario en pleno corazón de Manhattan. Lo flipamos allí la verdad, y eso que ya habíamos visto varios de esos musicales, pero es que no lo podemos evitar, cuando la música suena se nos van los pies y nos volvemos loquitos dando saltos, jejeje.
CON LA GENTE DE LA CLASE JUGANDO AL BINGO UN DIA EN EL QUE LA PROFE NO TENIA MUCHAS GANAS DE CURRAR