Qué visitar en Pekín




El día 5 de agosto volamos a Pekín desde Tokio. Como viene siendo normal en nuestros vuelos, volvimos a tener un viaje movidito. Tras cuatro horas de vuelo llegamos a Pekín, pero nos encontramos con que el aeropuerto había sido cerrado por la lluvia y el avión empezó a dar vueltas en el aire. Dijeron que no tenían combustible suficiente para mantenerse en el aire esperando a que abrieran el aeropuerto, así que nos llevaron al aeropuerto de Seúl, en Corea del Norte, a una hora y media de Pekín. En Corea nos dejaron dentro del avión como dos horas y cuando recibieron la noticia de que el aeropuerto de Pekín se había abierto de nuevo, volvimos a volar una hora y media para llegar a nuestro destino. Lo que en principio tendrían que haber sido 4 horas de vuelo se convirtieron en mas de 8 dentro de un avión.




Además pasamos mucha hambre porque sólo nos dieron una comida al montarnos.

Por fin llegamos y nuestra primera impresión es que hace mucho calor (30 grados), que la humedad es del 90% y que la gente es muyyy desagradable, intentamos preguntar algunas cosas (como dónde hay un cajero o dónde se coge el tren hacia el centro) pero la gente ni nos mira, dice que no con la mano y ni nos mira a la cara. Tras una hora de metro llegamos al hostel, que se encuentra en el centro de un Hutong bastante sucio. Los hutong son los barrios que se conservan de antiguo, con miles de callejuelas estrechas y suelo de tierra. Al llegar intentamos conectarnos a internet para avisar a la familia de que estamos bien. En la web del hostel ponía que tenía internet, pero el chico de la recepción nos dice que unas veces se coge y otras no porque no es suya, es de algún sitio que hay en los alrededores que la señal llega hasta el hotel, pero el ni sabe la clave ni nada. En resumen: el hostel no tiene internet. Y estábamos cansados y cabreados así que tras una cena rápida decidimos que al día siguiente nos cambiamos de hotel a otro que tenga internet. En el restaurante donde cenamos había internet para los clientes así que allí rápidamente buscamos otro hotel y lo reservamos para la mañana siguiente.

Y cuando nos levantamos, lavamos la ropa en la lavandería del hostel y nos vamos flechados para el nuevo hotel que es más barato que el hostel y pinta muy bonito. Cuando llegamos al hotel nuevo, ya pagado y todo por internet con la tarjeta, nos dicen que no hay habitaciones libres y que nos van a llevar a otro. Nos montan en un taxi con las maletas y le dan la dirección al conductor. Pero el taxi se lía a andar kilómetros en dirección a las afueras. Ya estábamos desesperados cuando para en un hotel super cutre en el fin del mundo. Decimos en la recepción que no queremos ni ver la habitación, que nos devuelvan el dinero que nos vamos a otro hotel que busquemos nosotros. Por teléfono hablamos con la gerente que nos dice que no nos devuelve nada porque ellos no han cobrado nada aún, que fue la web de reservas la que lo cobró. Pasamos 3 horas en el hotel peleando y conectados a internet para cancelar la reserva y hacer otra nueva en otro hotel. Nos costó sangre, sudor y lágrimas pero al final conseguimos que nos lo anularan todo y reservamos un Holiday Inn, después de dos días tan desastrosos preferimos ir a lo seguro, y aunque es mas caro el hotel es nuevo, súper moderno con habitaciones de diseño y el desayuno incluido, perfecto, por fin estamos instalados en Pekín. ¿Veis que guay es estar de viaje?, jejeje.

En los días que hemos estado en Pekín hemos descubierto una ciudad de dimensiones gigantescas y más gente de la que nunca hemos visto junta. Aquí todo es grande, las calles más pequeñas tienen 3 carriles en cada dirección y las hay hasta de 6 carriles. Todas son grandísimas avenidas con grandísimos edificios. Resulta imposible ubicarse, tu miras el mapa y lo ves claro, te montas en el metro, te bajas en tu parada y descubres que no ves más calles que un cruce inmenso con puentes y todo, no ves calles por ningún sitio, no sabes para donde tienes que andar. Y para colmo nadie sabe inglés y la gente no está dispuesta a entenderte. Llevamos un plano con todo escrito en chino de forma que cuando vamos a algún sitio se lo señalamos a la gente en el mapa en chino para que nos indique. Pero la gente no da opción ni a ver que en el mapa está en su idioma, cuando te acercas te dicen que no gritando y no dejan ni que te acerques, o no te miran a la cara o te empujan para que salgas de la tienda, que no van a escucharte de ninguna manera, vamos. Y esto es bastante generalizado.

Creo que después de una semana en Pekín puedo decir a boca llena que no soporto a los chinos, bueno voy a decir que no soporto a los pekineses, que son los que conozco de momento. Me parece injusto decirlo porque también hemos encontrado a gente muy amable y no les hago justicia, pero es que hay un porcentaje muy alto de la población que es de lo más desagradable, incluso te empujan, son groseros, maleducados, gritan, escupen por todas partes, se cuelan en las colas... Hemos tenido más de una pelea con chinos, pablo casi se pega con el tipo de una mototaxi porque nos bajo a medio camino y nos quería cobrar la carrera entera, cuando le dijimos que no, nos quería pegar, empujaba a Pablo y los dos gritando, y yo amenazándolo con mi paraguas de 3 euros y 80 gramos, al final pablo se puso a llamar a gritos a la policía. Lo resolvimos porque al final accedió a llevarnos hasta el hotel y sólo entonces le pagamos. Nos ha pasado en más de una ventanilla para comprar un ticket de bus o de tren, que después de hacer una cola de 2 horas cuando llegamos el tío no nos quiere atender, nos dice que no sin mirarnos y hace señas al de detrás para que pase, me he visto pegando porrazos en el cristal y gritándole al tío de todo en inglés, aunque no me entendiera. Y yo no soy así, os lo juro, me considero una persona amable, respetuosa y educada pero es que estos sacan lo peor que llevo dentro, me convierto en un ogro y en mas de una ocasión ha estado a punto de darme un infartito. Pablo ya se ha peleado con unos pocos y hasta ha hecho “la señal del pajarito”. Además intentan engañarnos, timarnos, sacarnos dinero. Nos sentimos muy mal aquí por culpa de la gente. De verdad, no nos ha pasado esto jamás, en ningún lugar del mundo, Ya habíamos oído que los chinos son muy estúpidos pero ahora lo hemos comprobado en nuestras carnes. Y son maleducados al máximo, para sentarse ellos en el autobús son capaces de clavarte el codo hasta lo más profundo de tu cuerpo, empujarte, gritarte. Es desconcertante de verdad, y como además no te entienden pues no les puedes decir nada, es odioso, no los soporto, lo digo a boca llena, no soporto a los chinos. Bueno, repito, no soporto a los pekineses. Y Pablo está más negro que yo, cualquier día me veo en la comisaría porque le ha pegado a alguien. Veremos a ver cómo acaba esto, jeje.

Y por si no he dicho ya nada tengo que decir que son guarros, asquerosos mas bien, tiran absolutamente todo al suelo, estén donde esté, da igual que estén en un callejón o dentro de un palacio, tienes que ir andando por encima de la porquería todo el rato. Y escupen por todas partes, cada 2 minutos escuchas el trueno que precede al rayo y las tripas se te dan la vuelta de verdad, cualquier día vomito sólo de oírlo. Hasta meten la cabeza en la papelera y allí lanzan un gapajo de dimensiones descomunales. En fin... la verdad es que eso era peor en la india, porque encima los gapajos eran rojos. Por cierto que, para más inri, los niños pequeños (bueno, de hasta unos 5 años) llevan el pantalón con una gran raja desde la cremallera hasta la espalda para no tener que ponerle dodotis y que cuando simplemente se hagan pipi o caca abran las piernas y lo hagan allí donde les coja, no es asqueroso? Si es que no puedo con ellos...
Además todo es un caos, nadie respeta las señales de tráfico, la gente cruza esas avenidas por cualquier parte, los coches pasan por los pasos de peatones en verde pitando y a toda velocidad... van las bicicletas por en medio de dos carriles en contra mano en una autovía de 7 carriles, de verdad que crees que vas a morir en China. Y Pekín es un puro atasco, es infernal, si tienes que ir a algún sitio en taxi porque no hay metro a ese lugar pasarás una hora metido en el atasco parado en la misma calle mientras que el contador suma y sigue, te pones histérico de verdad.
Otra cosa que juega en nuestra contra es el calor. Aquí hace el mismo calor que en Sevilla en agosto pero además con el 90% de humedad. Además todos los días llueve durante un par de horas. La cabeza se te pone a 50 grados de verdad. Yo ya voy a estilo chino, con el paraguas abierto para resguardarme del sol.
Por último, será por quejarme, tengo que decir que a China no se puede venir en Agosto. De verdad, todo el que esté pensando en venir que lo cambie para otro mes, pero nunca en agosto. Este es el país más poblado del mundo, y en agosto, un altísimo porcentaje de chinos está de vacaciones de veranos, y ¿que quieren hacer los chinos durante sus vacaciones? Exacto! Lo mismo que tu!!! ver la gran muralla, los guerreros de Xi'an, la ciudad prohibida... Así que tienes que esperar colas hasta de dos horas sólo para comprar el ticket para entrar en cualquier sitio, para subir al bus o entrar en la estación del metro. Y después de las dos horas al sol a punto de derretirte, dentro hay hordas y hordas de chinos con sus paragüitas abiertos para que no les de el sol. Casi no puedes caminar, no ves más que paraguas para todas partes... es terrible.
Ah bueno, que no me olvido de la censura, el hecho de que no podamos conectarnos a Blogger, facebook, youtube, picassa, esto es tremendo. Menos mal que mi cuñao Juan nos echa una manita subiendo los post, que si no para colmo no me podría desahogar con vosotros, jeje. (Gracias cuñao, un besote).
Bueno esas son todas mis pegas, y me da mucha pena porque todo lo que hemos visto en Pekín es maravilloso, realmente bonito, me encanta. Pero pierde encanto por todas esas cosas que he dicho. Así que ya sabéis: no vengáis a China en Agosto. Nosotros veníamos para pasar dos meses aquí, pero ante el estado de ansiedad que sentimos los dos por todo lo descrito anteriormente nos piraremos antes, ya vendremos a ver el resto otro año en octubre, cuando haga fresquito y no haya hordas de chinos fastidiándote la vida.
A favor de la ciudad tengo que decir que todo lo que hemos visitado nos ha encantado. Pekín es una ciudad con muchas cosas para ver y todas sorprendentes, muy bonitas.
Empiezo hablando de la plaza de Tiananmen, el espacio público más grande del mundo. Está rodeada de grandes edificios gubernamentales al más puro estilo soviético, y en el centro de la plaza se encuentra el mausoleo de Mao. Para entrar en el mausoleo debes hacer una cola de unas dos horas al sol con miles de chinos que se te van colando por todas parte, porque para eso tienen un morro impresionante. Cuando consigues entrar hay una primera sala con una gigante estatua de Mao a cuyos pies la gente pone flores que compran en la entrada a 30 céntimos la flor. Cuando por fin conseguimos entrar, un guardia te empuja par que no pases más de 10 segundos viendo el cuerpo embalsamado de Mao. Que yo me he venido con la duda de si era el mismo Mao de cuerpo presente o si era una réplica de cera. La verdad es que no merecía las dos horas de espera.

En el extremos de la plaza se encuentra la Puerta del Cielo, la famosísima puerta en la que hay una gigante foto de Mao. Ahí nos hicimos la fotito de rigor, y mil fotos con chinas que querían fotografiarse conmigo no entiendo por qué, me pasa aquí igual que en la India. Así que cada vez que poso para una foto para mi luego tengo que posar para mil fotos más con chinas.


Detrás de la Puerta de Cielo se encuentra la Ciudad Prohibida, uno de los principales atractivos turísticos de Pekín, una verdadera maravilla conservada bastante bien (salvo por la mierda que lanzan los chinos al suelo sin ningún escrúpulo... ah, que ya lo he dicho, ¿no?, jejeje). Allí vivieron los emperadores chinos durante 500 años. Muy pocas personas tenían acceso al palacio y los emperadores salieron de él en contadas ocasiones. Después de dos horas de cola para comprar las entradas nos encontramos dentro de un recinto increíblemente grande, entonces comprendimos por qué se llama “ciudad”, y no palacio. Es realmente inmenso, lleno de edificios, algunos de ellos inmensos, callejones, plazas gigantes, templos, museos... y cada edificio es una maravilla, podrías pasar uno o dos días allí y siempre tendrías cosas para ver. Nos encantó, los tejados y las pinturas de los techos son para no parar de hacer fotos.



También fuimos al palacio de verano de los emperadores, que pese a estar a 13 kilómetros del centro, tardamos más de dos horas en llegar en un autobús de línea. Allí había más chinos que en China, pero a pesar de eso pudimos verlo tranquilos y disfrutarlo. El palacio tiene hectáreas de terreno, un lago gigante y unos edificios preciosos. El estilo me recordaba más al que solemos ver en la tele de Nepal o de Mongolia, era una maravilla, es de las cosas que más me ha gustado hasta ahora. Dentro tenía hasta una zona en un lago llena de tiendas y restaurantes. En una de las salas que antiguamente era el teatro, había espectáculo en vivo de acrobacias chinas y música, pero todo muy bonito, con vestuario de la época. Una maravilla, si vais a Pekín algún día no os lo podéis perder definitivamente.




La otra atracción de Pekín, y la más importante sin duda, es la Gran Muralla China. Contratamos una excursión para chinos, a precio chino, y al estilo chino: terrible. Se suponía que la comida estaba incluida, pero nos llevaron a un sitio tan tan repulsivo que no pudimos ni verlo, nos marchamos sin probar nada, casi vomitamos sólo de ver los platos. No es que la comida fuera mala, es que los platos chorreaban un caldo que caía en otros platos y los camareros metían los dedos dentro... era asqueroso. Después de 4 horas de viaje con parada en tienda de souvenirs incluida, llegamos a la muralla. Para subir arriba puedes coger un teleférico cuya cola duró 45 minutos. Y realmente, cuando llegas arriba y ves la muralla, se te olvidan todas las penas del camino. Es algo tan increíble que no lo puedes creer aunque lo estés viendo, la muralla serpentea por las montañas y se pierde en el horizonte. Por supuesto, había como dos millones de chinos en la muralla, pero ni eso fue suficiente para amargarme las vistas. Eso si, son tan guarros que iban tirando las botellas de agua y los papeles de los helados muralla abajo o en la misma muralla, increíble. Pero es algo tan bonito que no se puede describir, a las fotos me remito.







Otro día paseamos por los mercados de comida. Allí encontramos de todo: pinchitos de escorpiones vivos, gusanos, cucarachas, estrellas de mar, caballitos de mar, lagartijas, serpientes, todo tipo de cosas repulsivas. No las probamos, lo reconozco. Pero tengo que decir que tampoco es el plato fuerte de los chinos, porque muchos miraban con asco y pocos los comían.


Ah y en china el comunismo está decayendo creo yo, ¿el comunismo no estaba reñido con el capitalismo? Igual estoy confundida pero Pekín está lleno de centros comerciales, de neones, de tiendas de ropa de marca... el consumismo al poder. Lo único comunista que queda por aqui son un par de hoces y martillos en alguna fachada, pero el resto es peor que las galerías Lafallete de París.
Me encantó también un templo Taoísta que visitamos, con unas cien habitaciones con estatuas a tamaño natural representando todos los departamentos de dioses existentes: departamento de las aves salvajes, de las muertes violentas, de los actos injustos... así que había cientos de estatuas a tamaño natural, una maravilla.
Otra cosa que nos gustó bastante el templo de los Lamas. Es el templo budista tibetano más prestigioso fuera del Tíbet, es inmenso, alberga al buda de madera de sándalo más grande del mundo (incluso está en el Guinnes de los records) y tiene muchas salas llenas de incienso, budas, y gente rezando, la arquitectura de los edificios también era preciosa así que me encantó.


Por último, un sitio no tan turístico pero muy bonito fue la residencia del Príncipe Gong, que es un palacio con unos edificios preciosos y unos jardines muy curiosos, ya que aparte de su lago y sus árboles, estaba todo lleno de formaciones rocosas, al parecer naturales, que le daban al jardín un toque espectacular, nos encantó.
Se me olvidaba decir que el barrio que hay delante de la plaza de Tian an men lo han tirado entero y lo están construyendo entero nuevo, pero es genial, es precioso, tanto que parece de mentira, de cartón piedra, hasta los bancos imitan a tambores, las papeleras también, las lámparas son como las antiguas... son edificios que recrean los antiguos pero con restaurantes y tiendas modernas (por cierto, los principales locales los tienen Zara y HyM).
No quiero irme sin decir que la comida china nos encanta, como siempre. Se parece mucho la que hay en los restaurantes chinos en España pero es incluso mejor. Por supuesto, nos hemos comido un pato a la pekinesa, aquí lo venden por todas partes, en bolsas hasta en los puestos de la calle. Pero lo comimos en un restaurante precioso donde se comen los Din Sum más famosos de la ciudad. Nos encantó. Así que con la comida estamos disfrutando bastante.
Nos vamos de Pekín rumbo a Pingyao, a 13 horas en tren nocturno, en un compartimento con 4 literas. Ya os contaremos la experiencia, a ver qué tal en un tren chino. Un beso a todos y esperamos que estéis disfrutando de la playa, pero sin olvidaros de nosotros. Un besito.
Pablo Troncoso Web Developer

12 comentarios:

  1. Malditos chinos....
    No me extraña que os esteis quedando en los huesos (por las fotos se os ve mas delgados, sobre todo a Pablo) con la guarreria de comida china, eso no puede alimentar.... Os hace falta un par de fabadas, tres o cuatro entrecots y tres bolas de helado.
    Disfrutad el viaje.

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  2. No sé que tienen estos chinos que todos los que van por allí cuentan lo mismo que vosotros, con lo modositos que parecen en España....

    Me encanta vuestro blog, disfruto como una enana cada vez que os leo. Me pareceis una pareja de lo más símpatica.

    Saludos

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  3. A mi ya me parece asqueroso el dueño del chinoveinteduro de al lao de mi casa con la uña esa del deo chico to larga.. aarrggghh
    Q asco me da!!
    Menos mal q he leído esto mucho después de desayunar, pq con la imaginación q tengo hubiera largao sobre el ordenador. Qué fatiga.
    Ya estoy yendo a China.. mira, mira.. mira el Ale cómo corre!

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  4. cuando os he leido tengo ganas de irme para una tienda de chinos y darle un empujón de esos q contais, es que es muy fuerte, con lo q nosotros aguantamos aqui...
    no puedoo con esas cosas.
    cuidaros.
    muaccccccccc
    Nuria

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  5. Tienen toda la razon, sin animo de ofenderlos pero realmente son muy sucios.
    Aca en Argentina los minimercados chinos son plagas y tocan alimentos con las manos sucias, tosen,escupen, de todo.

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  6. hola!! hace mucho tiempo que no os escribo nada, esta noche he soñado con vosotros. Ya no quiero se chinaaaaaa!!!

    besos.Laura.

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  7. Un chino salió de su casa, yo le adelanté, anduvimos una calle entera, casi a la par, iba escupiendo constantemente, me iban cayéndo los "galipos" a los pies, hasta que me volví histérica y le grité ¡¡¡ya está bien¡¡¡¡ guarro. No me imagino por mucho que conteis lo que tiene que ser millones de chinos escupiendo, creo que no lo soportaría.

    Nosotros hemos estado en Rusia, y tampoco creas que son muy simpáticos, pero merece la pena (no escupen).

    Muchos besos a los dos. Os queremos mucho, disfrutad que sois envidiables. Un beso de Enrique y Esperanza.

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  8. Espero que esta sea la unica vez que tengáis mala suerte con el trato que os dan los oriundos del pais que visitais, pero por contra estais disfrutando de paisajes y monumentos maravillosos, que será lo que en el fondo recordareis con más cariño, y a los chinos, pues que les den...
    Dónde vais a volar cuando dejéis China?. Besos.

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  9. Alvaro, o calvanki, os ha votado como mejor blog viajero en el concurso-chorra que hago en mi blog...

    Asi que con vuestro permiso, le echaré una lectura a vuestro blog. Con la entrada de los chinos ya me habeis hecho reir...

    Me los imagino a todos escupiendo y vosotros mirando con horror jaja...

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  10. SIIIII!!! Por fin se acabo la censura!! Estamos en Hong Kong y esto es otro mundo!! Gracias a todos por los animos, ahora estamos mucho mejor. Por cierto, tengo varias preguntas:
    1. Quien es joserra? MANIFIESTATE!! (jeje)
    2. El segundo comentario anonimo tampoco sabemos de quien es, jeje.
    3. Ale Mallado, aqui te estan esperando con los brazos abiertos :P
    4. Nuria y Laura, disfrutad del veranito y no venid a china, por muchos antepasados que uno tenga aqui, jejejeej.
    5. Tito Enri y Tita Espe, mil millones de besos, sois los mejores, siempre teneis una palabrita pa nosotros y nos ENCANTA!!
    6. Monttse: Jejeje, este Alvaro nos encanta, a ver si nos ganamos el premio!! muchas gracias por tenernos en cuenta. Un saludo.
    7. Hermana, a ti que ti vi a disi, que te queremos taco pero taco taco, mandanos mas fotitos que nos encanta, besos!!!
    8. Para mi hermano Carlos que no le respondi al comentario de Japon: En serio a los japoneses les gustan los dientes torcidos??? Es pa fliparlo!! Me encanta tu teoria de las piernas zambas, jejeje.
    Y a todos los que sabemos que nos seguis desde el principio, muchas gracias y mil besos, seguid mandandonos comentarios que nos dan fuerza para luchar contra los chinos!!! jajajaajaj.
    Besos a todos!!!

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  11. ¡En Chinaa! Estupendo aunque no he podido comentar nada he estado leyendo todo vuestro periplo, yo he llegado hace poco del camino y tengo otra ruta el 10 de septiembre, después a trabajar...Me encanta vuestras anécdotas, fotos y videos, además de lo bien narrado que está, besitos a los dos, Muacccccccccccccc¡

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  12. Hola! he descubierto vuestros relatos por el mundo y la verdad, son una pasada! que envidia, de verdad!
    En el mes de Octubre del año pasado estuvimos en Pekín y aunque me he reído mucho con vuestra experiencia, tengo que decir que nuestras impresiones fueron bastante distintas.
    Creo que tuvímos suerte y nos quedamos todos los chinos buenos para nosotros;)Fueron encantadores con nosotros y nos ayudaron mucho.
    Eso va como va, pero quería felicitaros por ese blog, que es increible y que voy a seguir descubriendo con muchas ganas! Gracias

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