Cómo hacer un treking en Nepal y no morir en el intento. La ruta del Poon Hill en los Annapurnas.



Nepal era otro de esos regalitos que nos quedaban por abrir. Teníamos muchas ganas pero, por distintos motivos, nunca había sido el momento de venir. En esta ocasión se han alineado las estrellas y aquí estamos, con agujetas hasta en las pestañas. ¿Por qué? Pues porque venir a Nepal y no hacer un trekking es casi un pecado. Así que nosotros, que no queremos pecar, decidimos que teníamos que hacer uno. Da igual que seamos unos pencos y no hagamos deporte ni por prescripción médica, o que no hayamos ido a la sierra más que para coger castañas o charlar con amigos.
Casi sin darnos cuenta estábamos en Pokhara, segunda ciudad más grande del país y puerta de entrada a los trekkings en los Annapurnas, pagando la entrada al parque nacional y el permiso de trekking (20+20=40 pavazos obligatorios que te piden en varias ocasiones durante el recorrido). Pokhara está a 200 km de Katmandú y el trayecto en bus tarda 9,5 horas (7 €). Vamos que sale a una media de 20 km por hora, velocidad puntera en la que no se te despeina ni el flequillo.

En Pokhara nos quedamos en la orilla del lago, en un hotel muy sencillo y limpio que por 12€ nos daba habitación doble y desayuno: Yeti Hotel. Y allí estaba yo, con mis permisos en la mano y 40€ ya pagados preguntándome si no devolverían el dinero a los arrepentidos. Y es que yo un sprint te lo clavo (bueno, con 20 lo clavaba, ahora con 40 igual me quedo clavada en el sitio), pero de resistencia ando mal. Y si se trata de andar en plano vale, pero subiendo? Subir no hombre... Subir no es bueno.
Pues como nos habíamos plantado en la entrada del Annapurna National Park y habíamos pagado ya, no me quedaba otra que entrar. Además íbamos con dos más, Arancha, nuestra gran amiga arquitecta en la Fundación Vicente Ferrer y Laura, una buena amiga suya, así que tampoco era plan dejarlas colgadas. Que no Elena, que no te lo pienses más, que tienes que ir y punto.

La ruta elegida fue la de Poon Hill, 46,5 km saliendo de 1000 m sobre el nivel del mar y subiendo hasta los 3210 de la cima del Poon Hill desde el que ver los Annapurnas.

Aunque en Pokhara puedes comprar todo tipo de material de montaña falsificado a muy buen precio, no queríamos comprar más que lo imprescindible (recordad que siempre fuimos unos tiesos). Decidimos que un chubasquero (que sacamos por 4€) y unos gorros despintados de estar en la calle al sol (2€ por la tara) serían nuestra única compra. El forro polar y una sudadera lo único de abrigo que nos alumbraba. El resultado: una mini mochila de las de colegio con unos 4 kilos (4 camisetas, 4 bragas, 4 calcetines, dos pantalones, el forro, la sudadera y el chubasquero). Imprescindible también: unas cartas para jugar, antisolar y una cantimplora.


El día antes de empezar el trekking decidimos subir a la Pagoda de la Paz Mundial. 10 km ida y vuelta y 300 m de desnivel y yo creía que me moría. Os juro que me arrepentí a muerte de haber sacado lo del trekking. Estaba cagada, de forma figurada por lo que me esperaba, y de forma real porque aún no había dejado atrás las horribles diarreas que pillé en Bali y seguía yendo al váter 3 veces al día. La idea de pura montaña y poder defecar detrás de cualquier árbol en caso de emergencia me relajaba un poco, pero el miedo a no ser capaz se subir la montaña si que me tenía preocupada.
Y llegó el gran día. A las 7:30 de la mañana, con un diluvio universal, estábamos los 4 desayunando. Aclaró un poco y decidimos que nos íbamos y que fuera lo que tuviera que ser, que para algo habíamos comprado los chubasqueros. Y fue un acierto porque abrió el cielo y salió el sol. Y entonces fueron nuestros horribles gorros de a 2€ los que tuvieron que trabajar.
Para llegar al punto de partida del trekking puedes coger un taxi (13€) o ir en taxi hasta la estación de autobuses (3€) y allí un bus a 2€. A nosotros, como éramos 4, nos salió mejor coger un taxi y en casi hora y media estábamos en Nayapul. Ea, pues échate a andar. El primer día, de Nayapul a Ulleri andamos 10 km con 1200 metros de desnivel. Los primeros 8 bien, fáciles y paramos en Hile a comer. Nos quedaban 2, un primero facilito y el km final, el llamado "kilómetro de la muerte". En un kilómetro subes 600 metros de desnivel y os aseguro que quise tirarme rodando por la pendiente y acabar con esa pesadilla para siempre. Unos escalones casi verticales que yo pensaba que no llegaba. Pero llegué. Tampoco me quedaba otra. Eso si, arrepintiéndome hasta la muerte de haber elegido Nepal como destino. Tardamos 2 horas en hacer esos dos últimos kms. Y a eso de las 5 estábamos en Ulleri. Ahora, todo hay que decirlo, Laura y Arancha parecía que llevaban toda la vida yendo a comprar pan al Everest.










Que donde se duerme? Pues los pueblos están llenos de albergues, una sala inmensa con una chimenea y mesas y habitaciones dobles, algunas con y otras sin baño. En esta época del año no pagas la habitación a cambio de cenar y desayunar allí. En cada comida gastas unos 5-7€ más o menos. Nosotros hemos gastado al día entre 12-15  € por persona con las 3 comidas y el dormir gratis. Que pasa con el agua? Tienes 2 opciones, o rellenas la cantimplora en los albergues de agua filtrada a 80 céntimos el litro o rellenas en algún riachuelo o fuente y pones una pastilla purificadora. Ambas opciones son buenas. Pero no venden botellas de agua así que tienes que llevar el recipiente. Las habitaciones para dormir son decentes. Algunas están más limpias que otras. Si eres muy escrupuloso mejor llévate un saco, porque seguro que no serás el primero en dormir en esa sábana. Si no, no pasa nada. Como hace frío y duermes vestido y hasta con el forro puesto, pues haces la vista gorda y ya te lavarás cuando salgas. Nosotros tuvimos baño dentro con agua caliente 3 noches. Una el baño estaba fuera pero había agua caliente y era gratis, en ningún sitio la pagamos.



Respecto a la WiFi, pensábamos que no habría en ningún sitio y nos habíamos despedido de la familia hasta 5 días después. Error. Hoy, hasta en los sitios más remotos del mundo hasta el cabrero tiene smartphone y se las pasa mirando el facebook. Había WiFi en todos los albergues pero nosotros, que ya habíamos avisado a las familias, decidimos hacer un pacto de desconexión y no sacar los móviles en toda la ruta. Ommmmm relax total.

El día siguiente fue de más subir, más arrepentimiento, más me cago en tó yo no hago un trekking más en mi vida... Y así sucesivamente hasta que llegamos a Ghorepani 7,5 km y 850 m de desnivel más tarde. Eso si, el paisaje increíble, que todo hay que reconocerlo. Llegamos directamente para almorzar, así que pactamos comida, cena y desayuno a cambio de habitación con baño gratis. Era un sitio muy molón con muchos guiris, así que mientras diluviaba pasamos la tarde en el salón en torno a la chimenea jugando a las cartas y charlando con la gente.





A las 9 estábamos en la cama porque a la mañana siguiente tocaba coronar el Poon Hill temprano. Más que temprano madrugada, porque la cosa es ver amanecer desde la cima, así que a las 4:30 de la mañana hordas de guiris suben los casi 400 m desnivel con cara de sobados y el frío en el tuétano. Sólo dos guiris faltaban ese día en la comitiva... Podéis imaginar quienes? Bingo! Pablo y Elena, que como nacieron pencos y morirán pencos, decidieron ir cuando las ánimas benditas les despertaran. La suerte es que las ánimas benditas nos despertaron a las 5,15 y antes de las 6 ya estábamos emprendiendo la subida. Estaba todo completamente nublado pero confiamos en que cuando saliera el sol se quitara la niebla. Nos sorprendió ver que a esa hora ya venía todo el mundo de vuelta. Nos dijeron que no habían podido ver nada, así que cruzamos los dedos para tener más suerte. Y de nuevo el ramillete de flores en el culo de Pablo hizo de las suyas, porque cuando nos faltaban unos metros para la cima, la gente que quedaba arriba empezó a gritar y a aplaudir porque se estaban quitando las nubes y se estaban empezando a ver los picos. Así que cuando llegamos vinos los Annapurnas ahí, delante nuestra como en el almanaque de casa de tu abuela. Precioso, verdaderamente precioso. Pablo no dejaba de hacer fotos y de decir que eso era lo que el quería ver, el motivo de su trekking y estaba flipado. La suerte duró unos 20 minutos y empezó a nublarse de nuevo. Siempre se veía alguna parte pero ya no volvió a mostrarse completo. Fueron los 20 minutos de gloria, la gran suerte de habernos despertado más tarde. En este caso no se cumplió eso de "a quien madruga Dios le ayuda".





Pues así comenzó nuestro tercer día de trekking, con un gran subidón de nuevo en sentido figurado y en el real también. Porque cuando bajamos de vuelta al albergue para desayunar ya estábamos muertos del primer gran esfuerzo del día. La subida fue gorda, a 3200 m de altura y con el cansancio acumulado de los días anteriores. Creíamos que ese día ya empezaba la bajada pero... ay ilusos de nosotros, aún nos quedaban dos subidas más del estilo de la primera. Así que en el último subidón, ya a punto de llegar a nuestro destino, Tadapani, las piernas me fallaban y yo os juro que creía que no llegaría. Pero llegué, porque la otra opción era dormir en las escaleras de la muerte con riesgo de ser comida por un oso, así que no me quedó otra que subir hasta arriba.



El cuarto día fue más leve, pero las piernas se resentían bastante. Bajamos hasta Ghandruk y la bajada fue muy bestia. Yo ya no sabía si me dolía más subir o bajar. La verdad es que bajamos unas escaleras que pobre del que tuviera que subirlas. Nos cruzábamos con algunos guiris con más mala cara que yo en el kilómetro de la muerte. Pero llegamos sin mucho esfuerzo a Ghandruk y almorzamos allí. En ese punto decidimos separamos. Arancha y Laura querían coger por el camino más largo que implicaba un día más de trekking (son unas valientes). Nosotros claramente queríamos seguir la ruta marcada y salir al día siguiente, así que adiós muy buenas y nos vemos pasado mañana en Pokhara. 


Pablo y yo seguimos bajando pero no paraba de llover y a Pablo le empezó a doler mucho la rodilla. Dos horas más tarde decidimos parar en el primer albergue que viéramos, por cutre que fuera. Mentira cochina, vimos uno primero que estaba un par de puntos por debajo de cutre, así que decidimos seguir hasta el siguiente. Aunque estaba en medio de la nada y no había más turistas decidimos quedarnos allí a pasar la última noche. Y fue un acierto, porque a las 5,30 de la tarde caímos redondos en la cama y no salimos más hasta por la mañana. Habíamos andado desde Tadapani hasta Kliew





El último y quinto día fue genial salvo porque Pablo no podía dar un paso con el terrible dolor de rodilla. Pero teníamos 8km de bajada por caminos sin escalones y por un paisaje precioso. A mi me pareció fantástico pero a Pablo le costó llegar hasta el final, hasta el punto en el que nos había dejado el taxi 5 días antes. Pero como somos unos campeones llegamos, y por 7 euros un taxi nos trajo de vuelta a Pokhara donde permanecemos aún tirados en la cama sin poder mover ni las pestañas.

Ha merecido la pena? Sin duda. El paisaje era precioso en todo momento, aunque era un tipo de bosque que no me esperaba para nada. Y las tardes en los albergues son muy divertidas. Me ha costado la propia vida? También, lo reconozco. Pero ojo, que hay mucha gente que lo hace sin ningún problema, que esto somos nosotros que somos muy pencos. Volveré a hacer un trekking? Ahora mismo digo que ni loca. Lo he hecho, lo he vivido y me ha encantado la experiencia, pero ya no hago más ni un treking con más de 40 metros máximo de desnivel. Al menos eso pienso ahora que me levanto para ir al baño y parezco una parida. No descarto cambiar de opinión en un futuro, pero ahora mismo sólo quiero dormir. Aquí os dejamos el mapita de la ruta.


Y hasta aquí el relato de dos muy perros que quisieron hacer un treking a los Annapurnas y lo consiguieron. Un ole por nosotros!!!!


Pablo Troncoso Web Developer

3 comentarios:

  1. chicos cuidado con el sobre esfuerzo! os ha salido bien pero cuidad la salud! tirón de orejas para Pablo siendo médico...

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  2. AÚN ME TIEMBLAN LAS PIERNAS DE IMAGINAROS SUBIENDO, PERO NO SE QUE ME PASA EN LA BOCA QUE SE ME CAE LA BABA. ¿SERÁ LA ENVIDIA?

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  3. Nice article great post comment information thanks for sharing

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