Que ver en Dubai


Una ciudad lujosa, extravagante, desmesurada, limpia y ordenada. En Dubai todo es "lo más": lo más grande, lo más lujoso, lo más alto, lo más caro... Esta ciudad sólo puede ser fruto de la locura de un pirado al que le sobra la pasta y se le ha ido la cabeza, no cabe otra explicación. Y una curiosidad: he visto a más mujeres con burka en Anantapur que aquí.


Hemos venido a Dubai en nuestra escala de vuelta a España y hemos dispuesto de tres días y medio para visitarla. Mucho? Quizás si. La gente viene un par de días como máximo, pero creo que aquí se puede llenar una semana si estás dispuesto a gastar pasta para costear todas las actividades que se ofrecen. Nosotros, como sabéis, somos unos tiesos, así que hemos hecho sólo actividades gratuitas.
Para ser sincera, hemos llenado nuestros días a base de levantarnos tan tarde que casi se nos juntaba con el medio día. Pero se unían dos factores: que veníamos cansados de Nepal, y que hace tanto calor en la calle que es mejor salir cuando el sol empieza a bajar y los edificios dan sombra.

Para moverse por la ciudad hay una magnífica línea de metro que la atraviesa de punta a punta. Eso sí, si luego quieres ir a otro punto tienes que coges un bus o un taxi. El billete de metro más barato para una zona cuesta 6 dh (1,5€), el de dos zonas 8 dh (2€) y el siguiente que ya es para múltiples zonas 10,5 dh (2,5€). El pase de un día ilimitado cuesta 22 dh (5,5 €), y te sirve para el metro y los autobuses (la red de líneas del bus es fantástica).

Llegamos a medio día y, tras instalarnos en nuestro hotel en Deirah (El Confort Inn, con piscina, habitación sin desayuno 45€, una megacara pero ya hemos dicho que Dubai es caro), y pegarnos una siesta, nos fuimos a pasear por el bazar de las especial. El paseito por la orilla del río está bien. El bazar está en un edificio precioso, pero las tiendas no me parecieron nada especial y los vendedores eran demasiado pesados, así que nos fuimos de allí bastante rápido. Cruzamos en una barca (1 dirham, 25 céntimos de euro) a la otra orilla, que desde ésta y con la puesta de sol se veía preciosa. Allí hay calles medianamente estrechas, con muchos comercios y llenas de vida al atardecer. La verdad es que el paseo fue agradable y distaba mucho de mi idea de Dubai como ciudad llena de grandes avenidas plagadas de rascacielos. Luego comprobé que, salvo esa zona, hay pocas más zonas así, pero al menos puedes disfrutar de un paseo más acogedor.

ESTE ASCENSOR TAMBIEN ES EL MAS GRANDE DEL MUNDO?

LA HABITACION DE NUESTRO HOTEL


El primer día completo lo dedicamos a pasear por el Dubai Mall, el centro comercial más grande del mundo. En realidad es como varios centros comerciales pegados, y el diseño de alguno de ellos es realmente bonito. Aquí verás tiendas de lujo y más lujo junto a todas las posibles de la marca Inditex. Dentro se encuentra el acuario. Entrar es caro (creo que eran 25 euros la entrada más básica), pero puedes ver gratis desde el centro comercial a través del cristal más grande del mundo (ya estamos otra vez), cientos de peces, desde varios tipos de tiburones a mantas inmensas. Es algo hipnótico mirarlo, algo así como mirar el fuego o la lavadora. En este centro comercial también hay una gigante pista de patinaje sobre hielo.

El CC está anexo al Burj Khalifa, el edificio más grande del mundo (fatiguita ya) con sus 828 metros. Subir está reservado a bolsillos de oro. Ir hasta la punta más alta cuesta más de 130 euros. Subir hasta la mitad 55. Así que fotito desde abajo que es muy bonito. Fuera del complejo está el lago, en el que a partir de las 6 de la tarde, y cada media hora, hay un espectáculo de agua bailando al compás de la música. Esto es gratuito así que lo vimos dos veces je je. Pero vamos, nada que ver con el espectáculo de la Expo 92 en Sevilla jijiji.

EL INTERIOR DEL CENTRO COMERCIAL DUBAI MALL



EL CENTRO COMERCIAL FRENTE AL BURJ KHALIFA Y EL LAGO DONDE SE HACE EL ESPECTÁCULO DE AGUA Y SONIDO

EL  BURJ KHALIFA


LA OPERA DE DUBAI

El segundo día lo dedicamos a La Palmera y la Dubai Marina. La palmera la habíamos visto perfectamente desde el avión y pensamos que no podríamos verla desde abajo sin tener un coche. Nos fuimos hasta la parada de metro más cercana y allí cogimos el tranvía hasta la zona de entrada de la palmera. Allí vimos que es posible coger un monorail que la cruza entera, te deja en el otro extremo para que pasees por el centro comercial del famoso hotel Atlantis y vengas de vuelta. El precio del monorail ida y vuelta es de 25 dh (6,25€). La verdad es que durante el trayecto puedes ver las ramas de la palmera, con sus casas de súper lujo y sus bajadas privadas a la playa. El resto son hoteles y bloques de viviendas muy lujosas. Es que Dubai es todo lujo para los ricos. Claro que los pobres aquí también son muy pobres, pero a esos ya se encargan de que no se les vea. Tras tomar algunas fotos salimos de vuelta y nos fuimos a pasear por la Marina. La verdad es que es un sitio muy agradable, un lago con un paseo a todo alrededor lleno de restaurantes preciosos y de yates considerables. Pensé que si tuviera que vivir en Dubai querría vivir aquí. Claro que debe ser un sitio sólo apto para los más ricos. Estuvimos paseando por allí hasta que se hizo de noche. Nos compramos algo en el carrefour (hay por todas partes), nos lo comimos en un banco mirando al lago y nos vinimos de vuelta al hotel.

AQUI SE VE, DESDE EL TRONCO, UNA DE LAS RAMAS DE LA PALMERA, CON SUS CASAS DE LUJO Y SUS BAJADAS INDEPENDIENTES A LA PLAYA

EL FAMOSO HOTEL ATLANTIS, SITUADO AL FINAL DE LA PALMERA

VISTA DE LA DUBAI MARINA DESDE LA PALMERA

DUBAI MARINA


El tercer día le tocaba el turno al Burj Al Arab, el hotel más lujoso del mundo (locossss que se os va la pinzaaa), con sus 7 estrellas y su pista de tenis voladora. Para entrar en el hotel tienes que pagar los 2000€ que cuesta la habitación más sencilla o tener una reserva en uno de sus restaurantes cuya opción más barata es el té con pastas por 90€. Visto lo visto nosotros nos contentamos con verlo desde la playa. En principio la playa en la que se encuentra es privada, pertenece a los hoteles que hay en la zona, pero conseguimos colarnos y estuvimos sentados frente al edificio hasta ver la puesta de sol. La verdad es que es muy bonito, más incluso que el Burj Khalifa. Para llegar al hotel puedes bajarte en la estación de metro del Mall of the Emirates y allí coger el bus 81 (3 dh-75 céntimos de € o gratis si tienes el daily pass del metro).



El Mall of the Emirates es otro centro comercial inmenso y súper lujoso. Pero lo alucinante ha sido ver una pista de esquí allí dentro. Y no os creáis que es pequeñita, tiene una altura considerable. Y hay otros juegos de nieve dentro del recinto, hasta puedes nadar con los pingüinos emperador. Claro que la entrada completa cuesta 500 dh, unos 125€. Mejor la miramos desde el cristal...


Y hoy, dentro de un rato, cogeremos un vuelo que en 8 horas nos dejará en Madrid. Y mañana AVE a Sevilla. A ver a la familia y a volver a nuestra casa después de dos años alquilada. Tenemos mucha ilusión por disfrutar de nuestra gente, nuestra ciudad y nuestra casa. Necesitamos descansar un poco y reponer fuerzas. Aunque tampoco será por mucho tiempo, que ya sabéis que no somos de estar parados y en un mes estaremos de nuevo con las maletas a cuestas. Tenemos muchos planes en la cabeza, pero os los iremos contando poco a poco. Hasta entonces, a disfrutar de Sevilla!

Pablo Troncoso Web Developer

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