Langkawi y las Cameron Highlands, playa y montaña


Hola a todos! Aquí Pablo, encantaro de saludaros a todos de nuevo. Elena no tiene muchas ganas de escribir hoy así que me toca a mí esa tarea.
Empezamos este post con una curiosidad: todos sabemos como son los cementerios católicos, seguramente muchos sepáis cómo son los cementerios musulmanes e incluso los habrá entre vosotros que sepa como son los cementerios judíos. Lo que seguro seguro que no sabéis es cómo es un cementerio chino! Si amigos, aunque todos creáis que los chinos no mueren o que nos los comemos en forma de rollito de primavera o de cerdo agridulce en los restaurantes chinos, no es así. Al menos no en el sudeste asiático, que lo que ocurra en Sevilla y otros lugares de nuestra España seguirá siendo un misterio.

Las tumbas son semicirculares, con su lápida escrita en perfecto chino y alicatadas hasta el techo como un cuarto de baño. Y como aquí en Malasia hay tantos chinos pues hay cementerios regados por toda su geografía. Por cierto hay “chinos” pero no “chonis”, será inversamente proporcional? Para que los aún incrédulos os convenzáis, os dejamos una foto de cómo son.


CEMENTERIO CHINO EN MALASIA
Pablo Troncoso Web Developer

Nos hemos bajado del barco


Así, tal cual, como lo estáis leyendo, que ni 24 horas he durado en el susodicho barquito. Os cuento que ayer llegamos al muelle a eso de las 5 de la tarde y el alemán dueño del barco salió en lancha a recogernos porque el barco estaba anclado algo lejos de la costa. La verdad es que el hombre ya venía oliendo a alcohol y todo coloradito pero bueno, anclados en el mar hay poca posibilidad de chocarse. El barco era una auténtica maravilla, os lo aseguro, con sus camarotes con baño, todo de madera, un lujo.

 LA COCINA
Pablo Troncoso Web Developer

Visitar Penang y un cambio inesperado de planes


Estamos en la isla de Penang a punto de dar un giro de 180º a nuestro viaje. Y estamos muy nerviosos, muchísimo. Pero os lo cuento al final del post que si no me lio y no me centro. Os he dicho que estamos en Penang, una isla al noroeste de Malasia, en una ciudad que se llama George Town. Y la verdad es que nos ha encantado esta ciudad, nos ha gustado pero mucho mucho. No porque sea preciosa especialmente, sino por lo interesante que resulta. Hemos notado que estamos ya en la zona turística de Malasia. En Borneo nos cruzamos con muy poquitos guiris, pero esto está lleno. Hay muchísimos hoteles y hostels, uno en cada esquina, y si estás dispuesto a gastarte 40 euros por noche duermes en un hotel precioso, y por 50 puedes dormir en hoteles de lujo. Pero si tu presupuesto para dormir es de 17 euros máximo cuesta encontrar una habitación con baño, wifi, ventana y desayuno.
Pablo Troncoso Web Developer

Jazz en Miri visitando el Sultanato de Brunei



Pues aquí seguimos en Borneo, que cada vez que escribo un post siento que pasa otra etapa del viaje y me da mucha pena! Que noooooo, que no quiero que pase el tiempo tan ligero, que quiero que pase despacito!!! pero nada oye, que cuando estás tan agustito y tan feliz viviendo tantas cosas los días pasan que vuelan y nosotros seguimos avanzando en nuestro viaje. Aunque si os digo la verdad es un milagro que sigamos vivos. Yo ha habido un par de momentos en los que he creído morir de congelamiento. Señor, si hace 33 grados en el exterior y un 99% de humedad y la gente está sudando a chorros, no me pongáis los aires acondicionados de los coches, buses, tiendas, restaurantes y centros comerciales a -10 grados porque en una de estas sufro una muerte súbita al entrar en cualquier sitio. Pero por lo demás bien.

Hemos venido hasta Miri que es una ciudad sin el más mínimo interés en si misma. Es punto de partida para entrar en Brunei o para visitar algunas cuevas famosas que hay por los alrededores pero la ciudad no merece la pena en absoluto. Hemos venido por dos motivos, uno era el Festiva internacional de Jazz que se celebraba justamente estos días, y otro porque queríamos entrar en Brunei. El festival de Jazz estuvo bastante bien, se celebraba en los jardines de un hotelaco a pie de playa con un escenario magnífico y mogollón de puestecitos con comida 4 veces mas cara que en la calle. El día que nosotros fuimos tocaron grupos de Borneo, España, Canadá y Suecia. Y no es que tire la tierra, es que os juro que la banda de Lluis Coloma es un flipe, el tío es un virtuoso del piano y junto con la banda hacen un equipo perfecto. El público estaba entregadito y nosotros flipando que te mueres. Luego pudimos charlar con alguno de ellos un ratito. Os aseguro que sólo por ver su hora de actuación ha merecido la pena venir a Miri. Fantástico.



Pablo Troncoso Web Developer

Ver orangutanes, monos narigudos y flores gigantes en Borneo



Llevamos 9 días en Borneo y tengo tantas cosas que contaros y enseñaros que me come la bulla. Borneo es una isla fascinante para ver especies únicas tanto animales como vegetales, aunque nosotros hemos venido para ver 3 de ellas en concreto: orangutanes, rafflesias, que son las flores más grande del mundo, y monos narigudos. Así que con ese objetivo desembarcamos, tras una hora y media de vuelo, en Kuching. Kuching es una de esas ciudades que uno no sabe ni que existe, que la ves por primera vez cuando empiezas a investigar sobre tu viaje y que te parece que va a ser un poblado remoto en un sitio perdido del planeta. Pero para nuestra sorpresa nos encontramos con una ciudad bastante grande, llena de edificios altísimos, centros comerciales y grandes cadenas hoteleras. Que digo yo que no da tan poco guiri pa tantos hoteles, o será que estamos empezando la temporada alta y aún no han llegado las hordas de turistas. El caso es que aquí se ven bien poco, sólo de vez en cuando te cruzas con alguno, o si vas por la mañana temprano al mcdonals, que si no tienes desayuno incluido en tu hotel tu única opción es desayunar arroz o lanzarte de cabeza al mcdonals a por un desayuno que se parezca más a los nuestros. Y es que los europeos no perdonamos el desayuno, y yo menos que ninguna.

Bueno pues Kuching significa gato, y es que esta ciudad está consagrada a los gatos. No se ven tantos gatos de carne y hueso, pero en cada rotonda han plantado una  escultura de alguno y hasta tienen un museo dedicado a ellos digno de verse por la cantidad de horteradas de gatos que puedes ver en unos metros cuadrados. La ciudad la atraviesa un río que puedes cruzar en una barquita por 12 céntimos de euro. 

LA SEDE PARLAMENTARIA DE KUCHING, QUE FLIPE DE EDIFICIO
Pablo Troncoso Web Developer