Praga nos recibe preciosa


Pablo y yo tenemos una teoría de por qué en estados Unidos se come tanta comida basura. Y la explicación está en ese humito sospechoso que sale de las alcantarillas. Según nuestra teoría conspiratoria, la asociación de Hosteleros de los EEUU lanza, a través de las alcantarillas, vapor con olor a comida basura, ese típico olor que te hace segregar saliva y te empuja de cabeza al primer establecimiento en el que se sirvan perritos calientes, halal, pizza, hamburguesas o donuts de colores. Da igual, el caso es matar esa sensación descontrolada que se apodera de tu cuerpo. Eso lo hemos vivido ambos en nuestros propios cuerpos.

Pero no se trata sólo de ese hambre insaciable que da viajar desde el momento en que sales de tu casa, que da igual que acabes de tragarte un plato de lentejas que en cuanto cruzas Despeñaperros ya estás queriendo parar a tomarte algo. Se trata de algo que va más allá, de una teoría conspiratoria. Y todo esto serviría para explicar los kilos de más que se están apoderando de mi cuerpo, porque de verdad que creo que en Alemania se da el mismo fenómeno pero orientado a la repostería. Si contamos con que sólo en mi calle hay 6 panaderías pastelerías que pasan 10 horas al día horneando los más deliciosos manjares, podéis imaginar cómo huele en todo el barrio. Y eso se hace extensible a cada calle. Y es que hay que admitir que son los reyes del pan y de los dulces, hacen muchos y muy buenos, y el olor es matador e irresistible. A eso se le suma que ha llegado Navidad, y que en cada ciudad o pueblo montan el típico y precioso mercado de Navidad que lo inunda todo de olores a salchichas, chucrut y vino caliente. Así que con esas perspectivas cómo intento yo perder los kilos que había cogido en Myanmar? Complicado. Y menos aún cuando desde que llegamos hemos hecho ya dos viajitos: 5 diítas en Praga y 8 en España en los que la familia no ha parado de cebarnos. Si si, lo se, lejos de perder nada he cogido otros cuantos. Pero qué puedo hacer? Pues nada, disfrutarlos, porque soy una persona a la que le gusta comer y renunciar a eso me resulta imposible. Así que bienvenidos sean a mi cuerpo, están en su casa. 

  PEDAZO DE PATO QUE NOS COMIMOS EN PRAGA, DELICIOSO SIN DUDA, Y ENGORDANTE CON MENOS DUDAS

Y mientras en la calle suenan canciones navideñas y las luces en los árboles lo iluminan todo, yo sigo metida en mi papel de profesora de Español. La verdad es que me lo curro mucho y le dedico tiempo a preparar las clases porque quiero hacerlo bien. Pero uno descubre cosas de su idioma que ni sabía, o cosas que si sabía pero que resultan imposibles de explicar ni buscando en todos los manuales del mundo. Y a veces me lío tanto que acabo usando expresiones típicamente andaluzas, como el tan usado “échame cuenta” en vez de “hazme caso”. Pero a pesar de todas las horas dedicadas, mi mejor recompensa es que mis alumnos me digan que están aprendiendo mucho conmigo. Y el dinero claro, que aquí las clases particulares se pagan muy bien.

Sigo mejorando, cada día es un pasito más para sentirse adaptada en este país. No integrada, porque sin el idioma creo que eso es imposible, y mi aprendizaje del alemán va mucho más lento de lo que yo quisiera. Pero si adaptada, feliz con mis amigos, con mis clases y con la visión del final de mi hipoteca. Y claro que con Pablo al lado, todo es más fácil. Mi compañero, mi apoyo, mi otra mitad. Con él si que siento que puedo con todo. Somos el mejor equipo.

Quería felicitaros la Navidad y daros las gracias por estar otro año más ahí detrás, que ya van más de cinco. Para mi esta Navidad es especial porque empieza la cuenta atrás. El 2014 será nuestro último año aquí, porque a principios de 2015 volveremos a marcharnos a la aventura. No vemos el momento de irnos, aunque también disfrutamos de vivir en el centro de Europa, a un paso de todo. Se mezcla la nostalgia del paso del tiempo, implacable, con el deseo de que pase rápido para poder estar de nuevo en ruta. Y mientras toca vivir, que no es poco, y disfrutar del día a día. Gracias a que mi familia viene a pasar con nosotros la Nochebuena viviremos una Navidad muy feliz. Un beso a todos y feliz 2014!!!!


PRAGA MARAVILLOSA Y FRÍA

Pablo Troncoso Web Developer

4 comentarios:

  1. Me he reído mucho con tu entrada, y buena falta me hacía. Me encanta tu visión tan optimista de todo, en breve nosotros estaremos en París, de donde supongo que también vendré con más kilos (en la maleta y en el cuerpo) y luego las navidades con la family, que a veces parece que nos quieren cebar para trincharnos en la próxima comida. Un abrazo.

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  2. Igualmente, majetes. Que os traigan muchos regalos los Santaklaus, papas Noeles, o como quiera que se llamen ahí. Y sed felices!. Bizente-Tenerife.

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  3. muchas felicidades chicos. Una cartagenera que os sigue desde que os descubrió.

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