Qué ver y hacer en Nueva York, 2


Aquí seguimos, en la ciudad donde todo es posible. Continuamos con nuestras clases de inglés diarias, aunque a mi me cuesta sangre mejorar mi listening, es la parte más complicada no tanto cuando me hablan como cuando veo la tele o gente que no me habla a mi directamente. Pero bueno, para eso estamos aquí no? Poco a poco, aunque como soy muy impaciente a veces me desespero bastante. En fin, que le vamos a hacer.
Y por lo demás genial. Como volvemos de las clases como a la 1 del medio día, pues aprovechamos para comer en casa comidita casera y después de una merecida siesta hacemos tareas normales como limpiar el piso, cocinar, o ir a hacer la colada, o nos marchamos a bichear la ciudad. Que por cierto, yo cuando no hay una fregona en la casa me vengo abajo, de verdad que no sabemos cómo limpiar el suelo del piso. Y nos quejábamos de la trapeadora en Guatemala. Y yo le pregunté a Monika antes de que se fuera: y yo como limpio el suelo?

Y me dijo: no te preocupes, no tienes que limpiar nada... pero claro, si voy a estar dos meses aquí como no voy a limpiar? Y si se me derrama algo al suelo? Yo creo que aquí son un poquito espesitos. Y nada, así nos vemos, limpiando el suelo con un trapo mojado, como nuestras abuelas. Si es que no se por qué la fregona no es un instrumento imprescindible y universal!!!
HACIENDO LA COLADA, TENEMOS QUE IR DOS CALLE MÁS ARRIBA A LAS MÁQUINAS DE MONEDAS
Pablo Troncoso Web Developer

Qué ver y hacer en Nueva York, 1


Ufffff los últimos días han sido una gran locura!!!!!! hemos hecho tantas cosas, y el tiempo pasa tan tan rápido, ojalá que pase despacito, muyyy despacito, ojalá me convierta en okupa y me quede a vivir para siempre en casa de Monika y Coy, igual hasta cambio la cerradura y cuando vuelvan no pueden entrar... pensaré sobre eso.
El caso es que esta ciudad es la caña!! a pesar de que tenemos la impresión de no haber visto nada aún en estos 15 días desde que volvimos de Washington DC. Porque la primera semana fue de ubicación, y la segunda de investigación. Cuando llegamos Coy se quedó aún algunos días con nosotros. Monika ya se había ido para Sevilla pero a él le faltaban algunas cosas por hacer aquí, como leer su tesis, y se quedó como 4 días con nosotros. Coy es un tío tan genial que compartir apartamento con el fue de lo mejor, nos sirvió para practicar inglés y para darle a probar comidita española.

Porque claro está que lo primero que hicimos fue comprar y llenar el congelador y la nevera de comidita española. Aunque los ingredientes aquí son bastante caros, hemos encontrado pimentón de la vera, pero tal cual, de la misma vera capital. Y choricito español, a 9 euros, eso si, pero los potajitos no saben igual sin un choricito español... así que hicimos chicharos, higaditos, refrito para arroz, pasta con gambitas, cremita de calabaza, salmorejo... madre mía, lo escribo y se me hace la boca agua, en cuanto termine me voy pal frigorífico y le meto mano a algo.
 
COY COMIENDO CHICHAROS, ESTE NO SE HA COMIDO UN POTAJE COMO ESTE EN SU VIDA!
Pablo Troncoso Web Developer

Qué ver en Washington



Siiii! dejamos el sur del continente americano para mudarnos al norte, aquí pasaremos la segunda parte de nuestro viaje. Y aunque llegar no fue fácil mereció la pena la espera: esto es la caña!!!! al salir de Lima tuvimos una pelea alucinante con la chica del mostrador. Nosotros habíamos reservado nuestros asientos juntos 24 horas antes por internet, y la chica nos dice que han cambiado el avión y que como somos los últimos en hacer el check in porque habíamos hecho una cola equivocada gracias a una chica de TACA que nos informó mal, tendríamos que sentarnos separados. Como yo ya venía calentita de la hora de cola me dio por rebotarme muchísimo y pelear con la chica a muerte hasta que conseguí mi propósito: sentarnos juntos.

Claro que como no había sitio en turista tuvo que ser en primera. Ohhhh que pena!! y yo sin mostrar ni el mas mínimo signo de felicidad le decía a la chica: primera o última pero sentados juntos, como si yo toda la vida hubiera ido en primera jeje. Y lo mejor no era eso, era que íbamos en primera con trato de primera! Otras veces hemos viajado en primera por cortesía de la compañía (es decir, por protestar ante alguna jugarreta de la compañía) pero siempre el trato había sido de turista, pero esta vez no... esta vez nos trataron como a verdaderos reyes, y nos sirvieron un menú con servilletas de tela y platos de cerámica que casi me da algo, hasta mojamos pan en la salsita de la carne!!!. Cuando llegamos a San salvador, nuestra escala, nos dijeron que el siguiente vuelo estaba retrasado 6 horas, lo que significaba que llegaríamos a NY más de las 4 de la mañana. Fuimos a protestar y a decir que a esa hora no podíamos ir a casa de nadie, que tenían que buscarnos un hotel y llevarnos allí cuando llegáramos a la ciudad. Y sorprendentemente nos dijeron que si a la primera, que alguien nos estaría esperando en el aeropuerto para llevarnos a un hotel. Y así fue!!! nos llevaron con toda la tripulación del avión al Hilton!!! madre mía! Los dos estábamos flipando, un hotel precioso, con una habitación increíble y un desayuno buffet incluido. Perfecto comienzo para esta segunda parte del viaje!!!! Y así fue cómo, después de firmar un papel en el que asegurábamos que no íbamos a matar al presidente, ni formábamos parte de un grupo terrorista, ni habíamos perseguido judíos entre el año 33 y el 45, llegamos a la Gran Manzana a lo grande.
NUESTRA HABITACION DEL HILTON, A LAS 5 DE LA MAÑANA YA ESTABA AMANECIENDO
Pablo Troncoso Web Developer