Visitar Machu Pichu y el Valle Sagrado...inolvidable


Aquí estamos de nuevo, con muy pocos adjetivos que sirvan para describir lo que hemos visto estos días. Pero bueno, como siempre, empecemos por el principio.
Desde Cuzco queríamos visitar los restos arqueológicos del Valle Sagrado de camino que íbamos al Machu Picchu. El valle sagrado está en torno a Cuzco, va desde Pisaq hasta Ollantaytambo y lo llamaron el valle Sagrado porque en él se dan las condiciones propicias para que crezca el mejor maíz del mundo, incluso hoy en día crecen plantas de más de 3 metros de alto y granos de una pulgada. Sin duda los dioses bendicieron este valle que de esta forma se ganó el nombre de Valle Sagrado.
EL VALLE SAGRADO VISTO DESDE UN MIRADOR
DISTINTOS TIPOS DE MAÍZ EN UN PUESTO DEL MERCADO
Muchas ciudades y templos emergieron en este valle durante el periodo Inca. Cuatro de estos sitios arqueológicos los visitamos y os lo contamos en el anterior post. Pero faltaban algunos otros por visitar, sobre todo los más famosos de Pisaq y Ollantaytambo. Normalmente los turistas lo pueden visitar o bien por libre en autobús de línea o, lo más común, en un tour organizado que dura un día volviendo a Cuzco por la noche. Como el tour no era muy caro pensamos que lo contrataríamos (5 € por persona), veríamos con ellos las ruinas y luego nos quedaríamos en Ollantaytambo, que está en el camino hacia el Machu Picchu, en vez de volver a Cuzco. De esta forma ganaríamos dos cosas: una que las mochilas con la ropa estuvieran todo el día en el bus mientras que visitábamos la ruinas, y dos que un guía nos explicara las ruinas, cosa que a mi me interesaba bastante. Así que decidimos hacerlo así y a las 9 de la mañana nos recogió el minibús en el hotel. Dejamos las maletas allí guardadas y nos fuimos sólo con las mochilas con lo imprescindible para 3 días: par de bragas de repuesto, par de calcetines y poco más. El grupo no era muy grande y había de todas las nacionalidades. Pero entre ellos encontramos a una pareja encantadora de Chile con la que hicimos muy buenas migas y con los que compartimos varios días de viaje: Rodrigo y Andrea (chicos, os echamos de menos!!! muchos besitos).
La primera visita fue a Pisaq, una ciudad Inca encima de una montaña, como todas, y rodeada de terrazas, como todas también, para cultivar lo que necesitaban para su alimentación. Casi todas las ciudades Incas eran construidas en cerros muy altos, de esta forma se ahorraban verse afectadas con las crecidas de los ríos, controlaban los alrededores para ver quién se acercaba a la ciudad y tenían mejor visión del cielo, en el que podían leer muchas cosas. De hecho, la casa más alta del pueblo era en la que vivía el astrónomo.
LAS GRANDES TERRAZAS Y AL FONDO, EN ALTO, LA CIUDAD INCA
AQUÍ LA CIUDAD DESDE UN POCO MÁS DE CERCA.
Después de visitar el sitio arqueológico nos dimos un paseo por el mercado de artesanía de Pisaq, que es muy famoso, y en el que como siempre no me pude comprar nada. Los motivos: el presupuesto y la imposibilidad de cargar con más peso viajando de forma nómada continuamente. El resultado: frustración porque me gustan todos los bolsos y pañuelos que veo por aquí. Pero no importa, mis souvenirs son mis fotos y con eso estoy contenta. El almuerzo lo hicimos por el camino en una especie de venta donde por 2,5 € por persona pudimos comer en un Buffet de deliciosa comida tradicional peruana hasta terminar hasta arriba, todo un placer para el paladar!!! Hay que decir que la comida peruana nos está encantando, ese día comimos rocoto relleno (pimiento relleno con verduras), estofado de alpaca (prima hermana de la llama), plátano frito, pollo dorado, y otras varias delicias cuyo nombre no logro recordar, pero si su sabor, uuuummmm!!! Y de postre... arroz con leche!!! Siiiiii, que bueno!!! Allí estrechamos lazos con los chilenos, con los que charlamos largo y tendido porque ellos además se quedaban en Ollantaytambo también para ir hacia Aguas Calientes. Así que fue un almuerzo muy agradable.
Por la tarde visitamos la otra ruina importante del valle: Ollantaytambo, una ciudad-fortaleza construida con inmensas piedras traídas desde otra montaña. Hay que tener en cuenta que los Incas no conocían la rueda, así que ver estas ciudades construidas con inmensas piedras de varias toneladas de peso, que en la mayoría de los casos traían desde lejanas canteras, resulta impresionante. Todo a pulso, grandes maromas y miles de hombres movían estas piedras montaña arriba. Algo así como las pirámides de Egipto. En Ollantaytambo también hay casas, templo del sol, graneros y grandes terrazas de cultivo. Algo que me llama mucho la atención es las canalizaciones de agua que existe en todas las ciudades incas. Desde manantiales llevaban el agua a las ciudades, creaban fuentes públicas y canales que corrían por todas las calles de la ciudad. Y se mantienen en su mayoría en muy buen estado de conservación, resulta precioso verlos.
SUBIENDO POR LAS TERRAZAS DE OLLANTAYTAMBO SE VEN, EN EL CERRO DE ENFRENTE, GRANDES GRANEROS CONSTRUIDOS DE FORMA QUE ESTUVIERAN VENTILADOS Y EL GRANO NO SE PUDRIERA EN TODO EL AÑO, Y ABAJO CASAS RECONSTRUIDAS DEL SITIO ARQUEOLÓGICO
AQUÍ ARRIBA DEL CERRO DE OLLANTAYTAMBO, SE VE UNA PUERTA, ALGUNAS TERRAZAS Y RESTOS DE EDIFICIOS
LA PLAZA CENTRAL DE OLLANTAYTAMBO CON LOS GRANEROS DE LA MONTAÑA DE FONDO
Una vez que terminamos la visita en Ollantaytambo el grupo siguió el tour de vuelta a Cuzco y nosotros dos, junto a Andrea y Rodrigo, nos quedamos allí para coger el tren de las 7 de la tarde rumbo a Aguas Calientes. Desde Ollantaytambo hasta Aguas Calientes, la ciudad que está en la base del Machu Picchu, se puede ir en bus pero se tardan muchísimas horas. Normalmente todo el mundo hace este recorrido en tren, que tarda 2 horas y pasa por unos paisajes increíbles. Pero este tren tiene 2 vagones para turistas y el resto para peruanos. Los turistas deben pagar 50 € por el ida y vuelta irremediablemente, precio que me parece un absoluto abuso. Lo peor es que hace 10 años que el gobierno privatizó este servicio y hoy en día tiene la concesión por 30 años una empresa inglesa que es la que lo gestiona y la que se lleva todos los beneficios. Si al menos revirtiera en el pueblo peruano podría ser más motivador, pero pagar para que se lo lleven los ingleses da doble de coraje. Pero como no había otra opción nos fuimos con los chilenos a comprar unos bocadillos y esperamos que llegara la hora de montarnos. En la cola conocimos a otra pareja de chilenos, Gonzalo y Cintia, que se nos unieron para formar un grupo de 6 con el que subiríamos al Machu Picchu (también nos acordamos de vosotros! Esperamos que la guatita de Cintia esté mejor, jeje).
ANDREA Y YO JUSTO ANTES DE MONTARNOS EN EL TREN
Llegamos a Aguas Calientes a las 9 de la noche. Rodrigo y Andrea llevaban reservado un hostel pero Cintia y Gonzalo y nosotros nos fuimos con una mujer que nos ofreció una habitación de hostel por 40 soles la noche (10 €) con baño privado y desayuno. Como no queríamos perder tiempo nos fuimos con ella y allí nos quedamos los cuatro. Quedamos en encontrarnos los 6 a las 4 de la mañana en la parada del autobús. Y por qué a las 4 de la mañana? Pues porque dentro del Machu Picchu se encuentra otra montaña, el Wayna Picchu, mucho más alta que éste y que ofrece un distinto punto de vista de las ruinas. El acceso a esta montaña está limitado a 400 personas por día. Teniendo en cuenta que unas 2500 personas visitan el Machu Picchu cada día, sólo las 400 primeras tendrán entrada para el Wayna Pichu. La entrada al Machu Pichu abre a las 6 de la mañana y sólo hay dos formas de subir los 400 metros de desnivel (que no de distancia) que separan Aguas Calientes de la entrada del sitio arqueológico: en un autobús que tiene la exclusiva de subir hasta allí por 6 € el pasaje en 20 minutos (otro absoluto abuso), o andando. Conseguir una entrada para el Wayna Pichu se ha convertido en una locura: andando se tarda una hora y media, media hora para llegar a la base de la montaña y una hora para subirla por una escalera casi vertical y muy estrecha. Como el primer autobús sale a las 5,30 y llega a las 5,50 AM a la puerta, debes comenzar el ascenso a las 4 de la mañana para llegar antes del primer autobús y asegurarte la entrada. Por otro lado, como normalmente no hay 400 personas que suban andando, los primeros 2-3 autobuses suelen llegar a tiempo para conseguir entrada (algunas veces, otras veces sube tanta gente andando que cuando llega el primer bus ya no quedan sitios). Por eso, para conseguir un asiento en el primer autobús, la gente comienza a hacer cola en la parada del bus a las 3 de la mañana. Así tienes dos opciones: ir a las 3 de la mañana a la parada del bus y arriesgarte a llegar arriba y que ya haya 400 personas, o salir a las 4, subir andando, y correr para ser una de las primeras 400. Es una absoluta locura pero optamos por intentarlo andando por miedo a llegar en el bus y que ya hubieran subido 400. A las 10 estábamos en la cama pero nosotros nos quedamos dormidos. Como había una discoteca justo al lado del hostel nos acostamos con los tapones puestos y claro, cuando a las 4 menos 10 sonó el despertador no nos enteramos de nada. Menos mal que Cintia, que estaba en la habitación de al lado, vio que llegaba la hora y no salíamos y se puso a dar golpes en la puerta y a gritarnos, uf si no llega a ser por eso está claro que no subimos!! en dos minutos estábamos en la calle y fuimos hacia la parada del bus, donde habíamos quedado con Andrea y Rodrigo para subir los 6 andando. Sorprendentemente ellos se habían ido a las 3 de la mañana a la parada y estaban los segundos en la cola del bus, así que decidieron quedarse y probar suerte. Pero cuando nosotros llegamos la cola para el bus ya era bastante larga así que los 4 echamos a andar rápidamente:
AL COMIENZO DEL CAMINO, TODAVÍA TENÍAMOS BUENA CARA NO? QUE POQUITO NOS QUEDABA...
Andamos hasta la base de la montaña, en la que hay un río, se cruza un puente y se comienza el ascenso. Pero cuando llegamos al puente nos encontramos con una sorpresa que nos habían contado pero que no quisimos creer: cierran el puente por la noche y no lo abren hasta las 5 de la mañana. Por qué motivo? Porque la gente subía muy temprano y llegaban antes que los autobuses. En consecuencia los autobuses se habían quejado porque la gente subía andando en vez de en bus y perdían dinero. La solución: si cerramos el puente hasta las 5, como se tarda una hora en subir, cuando llegan allí los que van andando ya han llegado los primeros autobuses y así la gente sube en bus y ganan más dinero. Increíble no? Pues si, la cosa así se complica aún más. Muchos guiris nos juntamos en la entrada del puente todos preparados para, en cuanto abrieran la barrera, salir corriendo hacia arriba, había que subir en menos de una hora para llegar antes que los autobuses. Y así fue. En cuanto abrieron la barrera todos comenzamos a subir, en fila india, porque el camino es muy estrecho y no se puede subir en grupo. Hay que tener en cuenta que era completamente de noche, y se veía por el monte toda una fila de linternas subiendo por la montaña. Tengo que decir que ha sido una de las subidas más duras que he hecho nunca. Pronto nos separamos de los chilenos, ella era asmática y tuvo que bajar el ritmo, por lo que subieron más despacito. Pero era realmente terrible, porque el ritmo era muy fuerte y la escalera realmente empinada. Si uno hace esa subida a su ritmo puede ser pasable, pero cuando es una carrera se convierte en terrible. Si sentías que no podías más y te parabas un momento para respirar te pasaba una fila de gente continua por al lado: uno, dos, diez, veinte... y tu piensas que debes estar entre los primeros 400 y que si te paras no vas a conseguirlo. Es un absoluto martirio, de verdad, yo lo pasé fatal porque sentía que no podía pero que si paraba no lo conseguiríamos. Tardamos unos 50 minutos en hacer la subida. Los últimos 5 minutos lo hicimos por separado, yo no podía más y Pablo siguió más rápido para ponerse en la cola. Yo por momentos sentía que me mareaba o que iba a vomitar. Pero conseguí llegar arriba, y aunque suene peliculero llegué a la vez que paraba el primer autobús, y aunque Pablo ya estaba en la cola eché a correr para llegar antes que ellos, aunque fuera por amor propio! Y lo conseguí! Conseguí llegar arriba antes que el primer autobús. Claro que al borde de la muerte! Y todo el mundo estaba igual! Cuando llegaban arriba se abrazaban, se tiraban en el suelo a descansar... fue muy duro. Pero lo conseguimos: llegamos entre los primeros 400 (eso si, sudando como cochinos!) y conseguimos nuestra entrada para el Wayna Pichu. Por cierto que Rodrigo y Andrea, que subieron en el primer autobús, también consiguieron ticket para subir al Waynapichu a las 10 (puedes elegir subir a las 7 o a las 10, la ventaja de subir a las 10 es que la niebla ya se ha quitado completamente). Gonzalo y Cintia, que se quedaron atrás en la subida a pie, también consiguieron entradas pero ya sólo quedaban para las 7, así que subieron antes que nosotros.
UNA VEZ ARRIBA NOS PUSIMOS EN LA COLA
EN EL MOMENTO DE PONERNOS EL SELLO, ESE GRAN MOMENTO! LO CONSEGUIMOS!!
Tengo que decir que si volviera al Machu Pichu no volvería a subir andando. Aunque tuviera que levantarme una hora antes subiría en autobús. El subir andando es tan tan cansado, te desgasta tantísimo, aparte de haberte levantado antes de las 4 de la mañana, que cuando entras al Machu Pichu tienes las fuerzas a 0 y ya no te quedan para recorrer las ruinas. Yo estaba muerta! No podía ni subir un sólo escalón mas y el Ma-Pi es todo escalones (lo llamo Ma-Pi porque ya somos como colegas!). Para mi es una pena gastar tus fuerzas en una carrera, es una opinión personal pero si volviera no subiría andando, aunque eso hiciera que me quedara sin entradas para el Wayna.
Por cierto que la entrada al Machu Pichu cuesta 32 euros por persona, que sumado a los 50 del tren y los 12 del bus que te sube a la puerta, llegar y salir del recinto te cuesta una gran pasta.
De todas formas todas las penas se te olvidarán cuando atraviesas la puerta, recorres el camino, coges la primera curva y todo aparece frente a ti. Lo mágico de entrar a las 6 de la mañana es que el sol acaba de salir, no tiene fuerza y el Ma-Pi está escondido entre una densa niebla que poco a poco va desapareciendo. Es como en un cuento, es algo mágico, maravilloso.
CUANDO ENTRAMOS, EN LA ZONA DE LAS CASAS, LA NIEBLA SE IBA RETIRANDO POCO A POCO
La foto del Machu Pichu que sale en las postales está hecha desde la parte más alta, la casa del guardián. Desde ese lugar se ve precioso a primera hora de la mañana, ya que el sol, una vez que las nubes se retiran, lo ilumina sin que te deslumbre, así que es el momento de la foto! Desde allí ves todo: la zona de casas, las terrazas de cultivos, la zona de los templos y el Wayna Pichu al fondo:
LA GRAN FOTO. EL WAYNA PICHU ES EL PICO MÁS ALTO QUE APARECE POR DETRÁS
Lo primero que hicimos fue una visita guiada a las ruinas. En un lugar tan emblemático como este merece la pena que te expliquen qué es cada cosa y yo quería conocerlo a fondo. Para nosotros estar en Machu Pichu era como un sueño, un lugar que siempre habíamos soñado con visitar, así que fue un día muy importante para nosotros. La visita guiada fue muy interesante, por 3,75 € por persona un chico muy amable te explica todo durante un par de horas de forma muy amena. Teníamos la entrada para el Wayna Pichu para las 10 de la mañana así que decidimos tirarnos un rato en el césped para descansar y coger fuerzas comiéndonos unos bocadillos que llevábamos.
AQUÍ CON RODRIGO Y ANDREA PREPARANDONOS PARA SUBIR
La subida a Wayna Pichu es tan dura como la subida de la mañana, son igualmente 400 metros de desnivel casi en vertical por una resbaladiza escalera de piedra muy estrecha. La diferencia es que en este caso no es una carrera, puedes tardar lo que quieras y pararte cada vez que te sientas cansado. Aun así es una subida muy dura de nuevo, Andrea y yo casi que desistimos a mitad de camino, nos costó bastante llegar arriba, aunque lo conseguimos. Además hay que sumarle el desgaste que ya llevábamos de la subida de la mañana, casi que tus piernas ya no te responden. Pero tengo que decir que, a pesar de todo, la subida fue muy divertida,porque estábamos tan cansados que no parábamos de decir tonterías y nos reímos un montón. (Nota de Pablo: Estoy muy pero que muy orgullosos de mi gordita, que pensaba que no podría subir y al final, no solo subió al Machu Picchu, sino que coronó el Wayna Pichu como una CAMPEONA!!, he dicho).
A MEDIADOS DE LA SUBIDA YO YA NO PODÍA MÁS
ANDREA Y YO HACIENDO UNA PARADA EN EL CAMINO, AL FONDO YA SE VE EL MACHU PICHU, POR ESO NOS SENTIMOS TENTADAS A NO SEGUIR... PERO SI YA SE VE!!!
EL ÚLTIMO TRAMO DE LA SUBIDA. ARRIBA DE TODO DEL MONTE HAY COMO UNA GRAN COSTRUCCIÓN, ME PREGUNTO CÓMO HICIERON PARA CONSTRUIR ESO AHI. LA SUBIDA EN ESE ÚLTIMO TRAMO SE COMPLICA. ESTAMOS A 2665 METROS SOBRE EL NIVEL DEL MAR.
Una vez que llegas a la cima la recompensa son las vistas: por un lado el Machu Pichu y por otro el río Urubamba. El paisaje es espectacular pero voy a dar mi opinión personal con la que puede que muchos no estén de acuerdo: creo que las vistas del Machu Pichu son mucho más bonitas desde la casa del Guardián (de hecho es desde donde se hacen las fotos de las postales) que desde el Huaynapichu. Esas vistas están sobrevaloradas y creo que el motivo es que cuesta tanto llegar allí: levantarse a las 4, subir andando en la carrera, conseguir una entrada y luego volver a subir hasta allí... que decir que no te ha gustado la vista sería como un fracaso. Pero yo tengo que reconocer que aunque los paisajes desde allí son alucinantes las vistas del Machu Pichu no lo son. Se ve desde tan lejos que deja de apreciarse. Y el esfuerzo para llegar hasta allí es tan grande... mucha gente después de todo eso ya no tiene ganas de patearse el Machu Pichu, hace las típicas fotos de rigor y se marcha porque están muyyy cansados. Me pregunto si no será mejor guardar tus fuerzas para el Machu Pichu... pero digo que es sólo mi experiencia personal. Si volviera no subiría al Huaynapichu, iría tranquilamente en autobús a una hora prudente, a las 7 de la mañana o así que aún no se ha quitado la niebla, y lo vería todo tranquilamente.
LAS VISTAS DEL MACHU PICHU DESDE EL HUAYNAPICHU
DESDE ALLÍ ARRIBA SE PUEDE VER ABAJO EL RÍO URUBAMBA, EL PUENTE QUE HAY QUE CRUZAR PARA SUBIR, Y LA CARRETERA QUE SUBEN LOS AUTOBUSES PARA LLEGAR A AL ENTRADA. EL CAMINO QUE SE HACE ANDANDO NO SE VE PORQUE SON ESCALONES ENTRE LA VEGETACIÓN PERO ATRAVIESA LA CARRETERA CASI EN VERTICAL
ALLÍ NOS SENTAMOS UN BUEN RATO PARA DESCANSAR MIRANDO LAS VISTAS DE LA CIUDAD DESDE ARRIBA
Una vez descansamos comenzamos el descenso, que tampoco fue fácil. Las piernas nos temblaban muchísimo al bajar y con todo lo acumulado se nos hizo eterno y muy duro. Cuando llegamos abajo nos tiramos los cuatro en el césped y nos quedamos dormidos un buen rato, el cansancio nos vencía después de lo que llevábamos, parecía que llevábamos todo un día despiertos y sólo eran las 2 del medio día!!! Cuando nos despertamos, Rodrigo y Andrea decidieron que se iban, que estaban ya muy cansados. Gonzalo y Cintia ya se habían ido también. Nosotros decidimos quedarnos, echarle valor y dedicarnos ahora de lleno a visitar las ruinas. Nos despedimos de ellos y quedamos por la noche en el pueblo para vernos. Las siguientes horas, hasta las 5 que cerraron el parque, las dedicamos a visitar a fondo cada zona y a sentarnos simplemente para mirar, para disfrutar de ese momento único que estábamos viviendo. Esta ciudad fue construida a mediados del siglo XV. Se trata de un gran complejo de edificios civiles y religiosos que se dice que está inconcluso por las evidencias que se encuentran tanto en los edificios como en las canteras de piedras que se encuentran en el mismo monte. Fue abandonado poco después, a mediados del siglo XVI, con la llegada de los españoles. Una teoría es que alguna enfermedad que trajeron los conquistadores se extendió por la ciudad y los pobladores se vieron obligados a abandonarla. El complejo se compone de una zona agrícola de perfectas terrazas que bajan por toda la montaña, una zona de canteras y la zona urbana, con edificios civiles y religiosos. Todo lo recorrimos lentamente, entrando en las casas, asomándonos por las ventanas. Resulta increíble ver el sistema utilizado para agarrar los techos de paja, muy inclinados para que las fuertes lluvias no les afectaran, o para atrancar las puertas, con cuerdas que se pasaban por agujeros en las piedras de las paredes.
TERRAZAS AGRÍCOLAS, ARRIBA LOS TEMPLOS Y AL FONDO, EL PICO MÁS PICUDO ES EL “MACHU PICHU” (MONTAÑA VIEJA)
CASAS: SE PUEDE VER LA ESTRUCTURA QUE SOPORTA EL TEJADO Y LAS PIEDRAS SALIENTES QUE SIRVEN PARA AMARRALO
AL FONDO SE VEN CASAS EN LAS QUE SE HAN RESTAURADO LOS TEJADOS PARA QUE LA GENTE PUEDA VER CÓMO ERAN. MUCHAS TERRAZAS, JUSTO DETRÁS MÍO RESTOS DE CASAS Y ENCIMA SE PUEDE VER LA CANTERA
ESTA, PARA MI, ES LA MEJOR VISTA DEL MACHU PICHU, ES ESPECTACULAR CON LA LUZ DEL ATARDECER, ALLÍ NOS SENTAMOS Y NOS PASAMOS UNA HORA SÓLO MIRANDO
EHH PABLO, QUITATE DE EN MEDIO QUE ME TAPAS EL MACHU PICHU
OTRA VISTA DE LA ZONA DE CASAS
UNA ÚLTIMA FOTO ANTES DE IRNOS...
Y nos costó marcharnos. Estábamos allí sentados, mirando el Machu Pichu, que tantas veces lo habíamos soñado. Y es un lugar tan espectacular, tan mágico, que te cuesta despegarte de él para que pase a ser parte de tus recuerdos. Esperamos hasta que llegó la hora de cerrar. Y ahí grabamos un vídeo en el que se ve tan increíble como es: VER VIDEO
Finalmente nos decidimos a bajar.. bajar a pie. Primero porque pensamos que bajar no sería tan duro, y segundo porque no queríamos pagar los 6 euros por persona del autobús. Pero madre mía si fue duro, no nos esperábamos que fuera tan duro... las piernas nos temblaban muchísimo, estábamos agotadísimos después del día tan fuerte, se nos hizo eterno. Finalmente llegamos al pueblo y decidimos parar a cenar antes de ir al hotel a darnos una ducha y dormir. Nos comimos un menú por 3 € por persona (ensalada de aguacate, trucha a la plancha y plátano con miel) y a las 7 fuimos a la plaza, donde habíamos quedado con los chilenos, para decirles que estábamos muertos y que nos íbamos directamente a la cama. Pero la verdad es que al verlos nos animamos, nos estuvimos haciendo fotos y luego decidimos ir a tomarnos un pisco sour a un bar. Estuvimos charlando y riéndonos, la verdad es que pasamos un buen rato aunque todos estábamos cansados.
CON LOS CHILENOS EN LA PLAZA CENTRAL DE AGUAS CALIENTES
A las 9 nos separamos, cada pareja iba para un sitio: nosotros dos nos quedábamos a dormir en Aguas Calientes (previendo que íbamos a estar muertos compramos el tren de vuelta para la mañana siguiente), Gonzalo y Cintia volvían en el tren de las 9 hasta Ollantaytambo para dormir allí, y Rodrigo y Andrea que volvían con ellos en tren pero luego tenían un bus hasta Cuzco, a donde llegarían a la 1 de la madrugada. Así que nosotros nos fuimos a dormir como dos angelitos... A la mañana siguiente, a las 9, cogimos el tren de vuelta. A la ida era completamente de noche y no pudimos ver nada, pero la vuelta era por la mañana y nos quedamos boquiabiertos con el paisaje: el tren va todo el camino al borde del río Urabamba, la vegetación llega hasta la orilla, grandes piedras desgastadas por el agua bordean el río y se pasan varias ruinas incas. Es algo realmente espectacular. Además en el vagón íbamos sólo 6 personas por lo que fue de lo más cómodos.
EN EL TREN DE VUELTA A OLLANTAYTAMBO
EL PAISAJE DESDE EL TREN
En Ollantaytambo habíamos quedado con Gonzalo y Cintia para volver juntos. Así que cogimos un par de minibuses colectivos para llegar hasta Chinchero, otro de los sitios arqueológicos incas que se visitan en el valle sagrado. La sorpresa es que para entrar en el centro del pueblo necesitas tener el boleto turístico porque todo se considera sitio arqueológico. Pero como ellos no tenían el boleto siguieron hacia Cuzco y nosotros nos quedamos para visitarlo. Realmente es muy bonito, un pueblo todo de barro construido sobre una hacienda Inca, con una iglesia donde no se permitía hacer fotos pero que era impresionante, llena de frescos e imágenes, parecía la casa de un anticuario.
LA IGLESIA EN LA PLAZA DENTRAL DE CHINCHERO, CONSTRUIDA SOBRE LAS PIEDRAS INCAS, A LA IZQUIERDA SE VEN LAS TERRAZAS INCAS TAMBIEN
PLANTAS DE QUÍNOA
Volvimos a Cuzco y pasamos la tarde con los chilenos. Almorzamos en “la cofradía”, nuestro restaurante favorito con menú a 1,5 € y por la noche fuimos a cenar unas empanadas y pasteles. Andrea y Rodrigo se fueron esa misma noche en autobús, y nosotros cuatro los acompañamos en el taxi hasta la estación de autobuses para despedirlos y comprar nuestros billetes para el día siguiente. Una vez que nos quedamos los cuatro solos decidimos ir a un karaoke, para beber un pisco y cantar algunas canciones. Al final lo pasamos mejor de lo que esperábamos y cantamos muchas canciones!
NOS METIMOS LOS 6 EN UN TAXI, CINTIA Y YO TUVIMOS QUE METERNOS EN EL MALETERO!
CINTIA Y YO CANTAMOS “EL TALISMAN” DE ROSANA
El viernes fue nuestro último día en Cuzco. Lo dedicamos a pasear, nos dimos un último masaje de despedida, comimos en un restaurante israelita una comida deliciosa y visitamos a Cintia para despedirnos, que había pasado toda la noche enferma con la barriga y se encontraba fatal. A las 9,30 de la noche nos subimos al autobús rumbo a Arequipa, 10 horas y 12,5 €. Con la dormidina el viaje no fue mal, dormimos bastante. Y ahora nos encontramos en Arequipa, pero es tarde y estoy realmente cansada así que ya os contaré eso en el siguiente post. Besos!!
Pablo Troncoso Web Developer

5 comentarios:

  1. Muy chulo el Machu Pikachu, digo Pichu, que me confundo de pokémon. Se ve que es de esos sitios que cuando lo ves te da una gran impresión, como la primera vez que ves el Big Ben, pero qué paliza os habéis dado, colegas. Supongo que ha merecido la pena, de todas formas.

    Besos.

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  2. Hola chicos, he seguido vuestros pasos desde Cuba,encontré vuestro blog cuando preparaba mi viaje allí en 2009 y desde entonces os visito de vez en cuando para ver como os va.
    En estos momentos estoy recopilando información para Perú donde iré en Octubre y como siempre...os habeis adelantado(en Argentina os he ganado yo,Octubre 2010)...juá.Me copieteo todos los datos que habeis puesto de Perú,porque casi haré vuestro mismo recorrido,ojalá pudiera copiaros también el viaje global que os estais marcando.En algún momento será..mientras, gracias por abrir camino.
    Salud-os.

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  3. Había puesto en la URL que acompaña a mó nombre el relato de Argentina en Los Viajeros pero no funciona.Lo he cambiado por mis fotos en Flicker.;-)

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  4. felicitaciones por su gran aventura a huayna picchu, las fotos estan muy bonitas y sus comentarios nos hacen vivir como si hubiéramos llegado a tan precio lugar, muchos èxitos y saludos.

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  5. Elena: hoy encontré este blog y me ha encantado, qué gusto hallar este tipo de textos que nos ayudan a los que queremos ir a Machu Picchu... Yo lo que quiero saber es ¿qué tan difícil es subir el Huayna Picchu? He visto fotos tuyas y de otros viajeros en donde se ve realmente inclinado y eso me da vértigo sólo de ver jajaja....por eso me gustaría saber qué tan difícil es subir, qué es lo más complicado en la subida y qué es lo más complicado de bajada, así como saber si la montaña tiene escalones en todo momento... :S ya me dio nervio... Saludos desde México!!!

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