Lo que nunca se cuenta de un viaje de vuelta al mundo


Hola a todos.
Desde que volvimos de Australia no habíamos vuelto a escribir, y es que esto de la vuelta supone una desorientación vital que no os podéis ni imaginar. Llevamos aquí casi 2 meses, pero parece que llevemos años, y entre las revisiones de Elena y otros asuntos que nos han tenido liados, hasta ahora no hemos comenzado a sentir eso que todos los que dan la vuelta al mundo comentan a la vuelta: La MEGA-MAXI-HIPER-DEPRESIÓN POST MEGA-VACACIONAL. Nos sentimos extraños en nuestra propia tierra y nuestra propia casa, que por cierto, no hemos recuperado hasta hace unos días, cuando se fueron las australianas que teníamos de intercambio de casa.
Ya hemos empezado a trabajar los dos… Ayy!!! Ya no nos acordábamos de lo que era esto, despertador, calor sofocante, horario estricto…

Si es que casi casi se nos olvida que trabajamos para vivir, y no al revés. Tras este viaje está claro que hemos nacido para que nos toque la lotería y seguir viajando sin parar. Echamos de menos todo, no solo lo bueno, también lo malo, léase: 

Comer todos los días arroz y frijoles en Guatemala durante 3 meses. TODOS los días.

Pablo Troncoso Web Developer